Escultura de Agustín Ibarrola
Agustín Ibarrola observa su obra instalada en los jardines del palacio Ajuria Enea de Vitoria. David Aguilar / EFE

El lehendakari, Patxi López, ha señalado este miércoles que "recordar es dar sentido al sufrimiento padecido por las víctimas del terrorismo".

López ha presidido en los jardines de Ajuria Enea el primer acto oficial de los que se van a celebrar este miércoles en Euskadi con motivo del Día de la Memoria, instaurado en recuerdo de todas las víctimas del terrorismo.

No se puede olvidar si no queremos perder nuestra propia dignidad

En su discurso, el lehendakari ha explicado que la celebración, por primera vez, de este Día de la Memoria es una expresión de unidad y de "reconocimiento colectivo del terror vivido y del sufrimiento padecido".

"Es la forma que tenemos de mirar atrás y recordar, porque no se puede olvidar si no queremos perder nuestra propia dignidad, los asesinatos, los atentados, los secuestros, las extorsiones, la amenaza y el ataque permanente a nuestra libertad", ha dicho.

Ha insistido en que recordar a las víctimas es dar sentido a su sufrimiento, porque si se olvida, si se borran de la memoria los asesinatos, el chantaje y el miedo pasados "parecerá que no han existido y el asesino dejará de serlo porque los asesinatos cometidos dejarán de tener huella".

Es un reconocimiento colectivo del terror vivido y del sufrimiento padecido

El lehendakari ha recordado que uno de los objetivos que persigue el terrorismo es "anular, borrar las identidades de sus víctimas, convertirlos en una impersonal nómina de daños irremediables al servicio de una misión superior que sólo entienden los asesinos".

Ha reconocido que la memoria "no salda la deuda, sólo la hace presente" y se ha dirigido a las víctimas para decirles que su mirada y su "paciencia infinita" deben servir para recordar a todos lo que sufrieron y lo que "jamás puede volver a ocurrir".

López ha inaugurado una escultura diseñada por Agustín Ibarrola dedicada a la memoria de las víctimas y que representa una "silueta desnuda, clavada a la tierra, porque la memoria del terror va a quedar unida para siempre" al pasado de la sociedad vasca, ha dicho.