El presidente de Navantia, Aurelio Martínez, ha admitido este miércoles que a "corto plazo" existen "pocas posibilidades" de obtener encargos extranjeros para la construcción de barcos militares y fijó el futuro empresarial de Navantia Fene en la construcción naval militar y en el desarrollo de plataformas 'off shore' y de energía eólica.

En el transcurso de la jornada 'Navantia: los retos de futuro', organizada por la Universidade de A Coruña en el campus de Ferrol, Aurelio Martínez ha explicado que existen "pocas posibilidades" de que la empresa naval española logre el encargo militar previsto por Rusia, ante la competencia del modelo 'Mistral' que construye Francia, por lo que ha limitado sus expectativas a corto plazo a Turquía y a Canadá, si bien la situación económica puede haber ralentizado sus concursos de construcción militar.

"A corto plazo hay pocas posibilidades de conseguir alguna cosa", ha admitido Aurelio Martínez, que ha puntualizado que, aunque existen también operaciones comerciales con Arabia, "es preciso ser realistas, y decir que estos mercados se van a retrasar". El objetivo más cercano sería el de Turquía, que mostró su interés en los buques anfibios basados en el LHD o en fragatas, aunque Navantia transferiría la tecnología o los bloques de los buques, porque la construcción se ejecutaría en los astilleros turcos. A pesar de que este programa ha sido demorado por el Gobierno turco, mostró su confianza en que pueda conocerse si se adjudica a Navantia en 2012.

Otra de las aspiraciones de carga de trabajo de los astilleros de Ferrol y Fene tampoco se acaba de concretar. Se trata de la prometida sexta fragata de la serie F-100 para la Armada española que, según ha manidestado Aurelio Martínez, puede quedar pospuesta. "Con las dificultades presupuestarias, tenemos que estar agradecidos a que, honestamente, se hayan priorizado dentro de Navantia las segundas series de BAM" (Buques de Acción Marítima), ha dicho y ha indicado que se construyen en el astillero de San Fernando-Puerto Real.

Esto lleva a que "otras iniciativas igualmente importantes en este contexto de dificultad económica, se tengan que posponer". Aún así, ha añadido que en lugar de las F-100 se están sentando las bases para el desarrollo de las F-110, un modelo "más interesante desde el punto de vista del mercado de exportación y con el que Navantia se adelantará a la demanda actual", ha destacado.

En cuanto a las preguntas que se formularon en las jornadas sobre el futuro del astillero de Navantia Fene, la antigua Astano, a la que la Unión Europea restringe la construcción naval civil hasta 2015, Aurelio Martínez ha argumentado que en este momento "el proceso de contratación de barcos a nivel civil ha caído un 90% a nivel mundial", y ha ironizado con que esta situación, sumada a que el astillero no sería competitivo por estar diseñado para otro tipo de barcos, "abre unas expectativas maravillosas para poder contratar buques civiles en Fene".

Así, "el futuro de Fene hay que vincularlo cada vez más al sector de la construcción naval militar, en el que hay nicho de mercado y posibilidades de explotación y de producción, más que en el privado de producción marítima", ha defendido. Además, ha remarcado que el astillero fenés tiene que seguir siendo complementario del de Ferrol, porque si no, habría sido "imposible" ejecutar proyectos como el desarrollado para Australia, o el que se planteó ante Rusia.

De forma paralela a su función militar, Navantia apostará por la "diversificación de la actividad productiva" de Fene, para que uno de los "mejores astilleros de Europa" se pueda "reorientar" hacia un mercado "que tenga futuro".

Navantia fene para sector eólico

Para Aurelio Martínez el futuro de Navantia Fene pasa por la construcción de plataformas off-shore, del sector eólico, cuya demanda crecerá "en un 20%" y que implicará la utilización "intensiva" de tecnología, investigación, mano de obra y metros cuadrados. "Las instalaciones de Fene y de Puerto Real son las mejores plataformas para hacer este tipo de proyectos porque montar plataformas en serie requiere muchísimo espacio y no hay astilleros de estas características en el mundo", ha explicado.

Este tipo de reconversión de astilleros militares ya se realizó en países como Alemania, por lo que Aurelio Martínez ha afirmado que "esto es diversificación, estos son proyectos industriales de futuro, esto es generar puestos de trabajo, con un horizonte de 20 ó 25 años, pero hacer petroleros es misión imposible".

En concreto, Aurelio Martínez ha desvelado que ya se han iniciado los contactos con Mitsubishi y con Siemens para tratar de recuperar la actividad en el ámbito de los denominados 'on-shore' en el área de turbinas de Navantia Fene, y confía en que se llegue a un acuerdo tras los "intensos contactos" que se están desarrollando.

Interés de iberdrola,

Gamesa y empresas británicas

En el ámbito de las plataformas 'off-shore' ha diferenciado entre dos mercados fundamentales, el primero de ellos vinculado a las infraestructuras que se instalan en el Mar del Norte, para el que aseguró que Fene tiene una "posición estratégica fundamental". De hecho, ha asegurado que una empresa del Reino Unido y españolas como Gamesa o Iberdrola Renovables, ya han visitado Fene y "se han quedado maravilladas e impresionadas de las instalaciones".

El inconveniente, a su juicio, sería que el valor añadido que se generaría, para Navantia, sería "pequeño", porque el diseño, el material y el montaje correría a cargo de la empresa, y Navantia aportaría el espacio, el material y la mano de obra, si bien Martínez ha matizado que "más vale el 20% de algo que el 100% de nada".

El salto cualitativo se produciría en cambio en el mercado energético nacional de instalación 'off-shore', que se establecerá en aguas profundas, pero para el que será preciso contar con el apoyo económico de los gobiernos autonómicos. "Aquí Navantia puede tener las mejores ideas del mundo, pero si no tiene apoyos regionales, puede tener muy difícil la plasmación definitiva", ha avisado.

Más pérdidas de las previstas

La empresa pública Navantia cerró el año 2009 con unas pérdidas económicas de 78 millones de euros. Las previsiones iniciales estipulaban que se reduciría esta cantidad a la mitad durante 2010, pero Aurelio Martínez ha admitido que, tras supervisar las cuentas de septiembre, se ha confirmado que las cifras serán algo peores de lo previsto.

Ha atribuido los nuevos resultados en negativo al hecho de que se están entregando entre ocho y nueve barcos a la vez, lo que supone que se estén asumiendo las pérdidas que se derivan del retraso en la finalización de los buques o diversas penalizaciones tras su construcción.

Navantia cuenta en toda España con una plantilla de 5.560 trabajadores, de los que 1.780 pertenecen a Ferrol y Fene. Según los datos facilitados por la empresa, la suma del empleo indirecto, el externalizado y el directo alcanza los 17.022 trabajadores en toda la provincia de A Coruña, y los 37.774 en toda España.

Por otra parte, el próximo día 4 de noviembre está previsto que sea botada en Ferrol la quinta fragata del tipo F-100 construida para la Armada española y que recibirá el nombre de "Cristóbal Colón". El acto se desarrollará a las 14.35 horas, coincidiendo con la pleamar, y contará con la infanta Margarita de Borbón, hermana del Rey, como madrina del nuevo barco. La fragata llegará a la botadura con un nivel de ejecución del 65%.

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