Manifestación en el Sáhara
Activistas participan en una manifestación tras la muerte del joven Nayem Elgarhi. EFE

Tres saharauis heridos este domingo por los disparos de la Policía marroquí en un puesto de control junto al campamento levantado en las afueras de El Aaiún para protestar continúan ingresados en estado grave, según han informado fuentes saharauis. En los incidentes, ocurridos en la noche de este domingo, perdió la vida Nayem Elgarhi, un adolescente de 14 años.

La madre de Ahmed Daudi, uno de los heridos, tuvo la ocasión de visitarlos esta tarde en el Hospital Militar y comprobar su estado, después de que en las últimas horas se difundiese el rumor acerca de la posible muerte de éste.

Daudi, cuyo estado es el más grave de los tres, ha sido operado de urgencia y presenta una herida de bala a la altura de la parte inferior de la espalda; Alaui Laghdaf tiene otra herida de bala en el muslo y asegura haber sido golpeado por la policía marroquí; y Zubeir Elgarhi, hermano del menor fallecido en el mismo incidente, también continúa ingresado por otra bala en la pierna.

"Diálogo directo"

Las autoridades marroquíes acusan a Daudi de haber causado el incidente al disparar contra un puesto de control de la policía marroquí, cuando intentaba entrar en el campamento Gdeim Izi, situado unos 18 kilómetros al este de El Aaiún, donde miles de saharauis protestan por su situación socioeconómica. Según el portavoz del Ejecutivo, Jalid Naciri, las fuerzas de seguridad hallaron un arsenal dentro de los dos coches en que viajaban Daudi y el adolescente Nayem Elgarhi, que murió por los disparos. Fuentes saharauis, sin embargo, indicaron que los policías abrieron fuego cuando uno de los todoterrenos intentó cruzar el puesto policial sin autorización.

Por su parte, la ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez, ha expresado su confianza en que un "diálogo directo" entre Marruecos y los dirigentes de los campamentos de protesta. "Esperemos que se puedan esclarecer las circunstancias del fallecimiento y que, sobre todo, se pueda parar una posible ola de violencia con una conversación directa (...) entre las personas que están en esos asentamientos y el gobierno marroquí", dijo Jiménez en respuesta a las preguntas de los periodistas.

"Yo creo que en este momento es importante que se mantengan los contactos que ya existían entre el gobierno marroquí y los dirigentes del campamento", insistió.