El comandante general de la Policía de Ecuador, Patricio Franco, expresó este lunes las públicas disculpas de la institución por la sublevación de un grupo de agentes el pasado 30 de septiembre y ofreció una reorganización total de esa fuerza.

En nombre de la institución y en televisión, Franco presentó "las sentidas disculpas al pueblo ecuatoriano y al presidente constitucional de la República (Rafael Correa), por los lamentables hechos acontecidos el 30 de septiembre, protagonizados por un grupo de policías".

Restructuración interna

En ese día, policías de tropa y de la oficialidad media efectuaron una sorpresiva protesta que derivó en una violenta sublevación, la misma que para el Gobierno formó parte de un "intento de golpe de Estado".

Los insurrectos mantuvieron retenido a Correa por más de nueve horas en un hospital de la institución y enfrentaron a tiros a un comando de militares y agentes leales al Gobierno, que rescató al mandatario.

Según Franco, "lo ocurrido es el resultado de varios componentes y actores sobre los cuales deberán pronunciarse las autoridades correspondientes, cuya decisión respetaremos", en referencia a los procesos abiertos contra decenas de agentes que participaron en la revuelta.

Paralelamente a las acciones judiciales, "la institución policial realizará las acciones internas que correspondan de acuerdo a los niveles de responsabilidad" de los involucrados en la revuelta, añadió Franco.

Pérdida de confianza

El jefe de la Policía, que fue designado tras la salida de la cúpula que estuvo en el mando hasta el 1 de octubre, ofreció una reorganización total de la institución, sobre la base de la misión que le manda la Constitución.

"A nuestros compatriotas, reiterarles el compromiso de una transformación institucional y de trabajar incansablemente, buscando en todo momento hacernos merecedores de su confianza", remarcó.