La primera dama estadounidense, Michelle Obama, ha hecho este viernes un descanso en su apretada ruta turística y ha optado por relajarse y tomar el sol en una playa de Estepona (Málaga) que ha sido acotada por la Policía, ante la mirada de decenas de curiosos que se han aproximado a la zona.

Su visita a España concluirá el domingo, día en el que se desplazarán a Mallorca para almorzar con los ReyesSu hija Sasha, de 9 años, y otros niños del grupo de amigos han sido los primeros en bañarse en el mar, poco después de llegar a la zona de hamacas de esta playa, cuyos accesos se cerraron.

Desde primeras horas de la mañana hubo presencia policial en el club de playa del hotel Villa Padierna de Benahavís, que está ubicado en el municipio vecino de Estepona, y que se ha acrecentado horas antes de la presencia de Michelle Obama y sus amigos, quienes se han desplazado a las 12.40 horas en trece vehículos.

Por su parte, Sasha ha disfrutado a última hora de esta tarde de una excursión por el Parque de Selwo Aventura al que llegó sobre las 20.00 horas en compañía de varios amigos para realizar un pequeño safari.

La visita se produce tras una amplia agenda turística el jueves en Granada, en la que  madre e hija visitaron la catedral, el barrio del Sacromonte y la Alhambra, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.

El pasado miércoles, apenas siete horas después de su llegada a Málaga en avión, la primera dama acudió, acompañada de su hija Sasha y amigos, al centro histórico de Marbella, donde efectuó algunas compras y cenó en un restaurante. Las vacaciones de la familia Obama en España concluirán el próximo domingo, día en el que se desplazarán a Mallorca para almorzar con los Reyes.