El presidente keniata, Mwai Kibaki, dijo que la carestía a la que se enfrenta la mayor economía de la región era un desastre nacional y al menos el 10 por ciento de los 32 millones de habitantes del país necesitarían ayuda alimentaria extranjera y local.

'En los próximos seis meses, hasta 2,5 millones de personas necesitarán de ayuda contra la hambruna', dijo Kibaki en una intervención en la televisión estatal con ocasión del Año Nuevo. Para cumplir con las necesidades del país, serían necesarios 11.000 millones de chelines keniatas (unos 130 millones de euros), añadió.

En el pequeño Burundi, productor de café, el presidente Pierre Nkurunziza bajó las tasas a las importaciones de alimentos para ayudar a dar de comer a los miles de granjeros pobres rurales.

'En relación con el hambre que afecta a algunas regiones del país, el Gobierno ha decidido reducir los impuestos a los alimentos importados desde el 30 al 5 por ciento', dijo Nkurunziza, ex líder rebelde elegido en agosto, en su mensaje de Año Nuevo.

En la vecina Tanzania, el presidente recientemente elegido Jakaya Kikwete describió la situación de precaria e instó a la población a usar los alimentos disponibles de forma inteligente.

'Las lluvias no han sido suficientes para cumplir nuestros requisitos agrícolas', dijo. 'Las lluvias en zonas en la que habitualmente llueve desde octubre llegaron tarde, y cuando lo hicieron, fueron inferiores a las normales', añadió.

Kikwete, que asumió el cargo el 21 de diciembre, denunció el hecho de que los precios de los alimentos hubieran crecido en parte por las exportaciones transfronterizas de grano sin control a Zambia y Malaui.

El Gobierno indicó que 613.000 personas necesitarían 21.500 toneladas de ayuda de alimentos entre noviembre de 2005 y febrero de 2006, pero Kikwete indicó que ambas cifras podrían crecer por las escasas lluvias.

La Red de Sistemas de Advertencia Temprana de Hambrunas (FEWSNET, por sus siglas en inglés) ha advertido de que millones de personas en Etiopía y Somalia se enfrentan también con la escasez de alimentos por la falta de precipitaciones.

/Por David Mageria/