Tras las campanadas, llegan los espacios sin humos
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El Ministerio de Sanidad justifica la ley argumentando que el 16 por ciento de todas las muertes que se producen en España de personas mayores de 35 años son consecuencia del consumo de tabaco.

La ley pretende limitar la disponibilidad y accesibilidad a los productos del tabaco y en ella prima el derecho de los fumadores a respirar aire no contaminado.

Sin embargo, desde el Club de Fumadores por la Tolerancia se alega que la ley 'somete a los fumadores a la persecución y a la inseguridad jurídica' y afirma que Sanidad tiene dudas, surgidas de las llamadas a un teléfono de consultas habilitado por el Ministerio, que no puede resolver.

A la vuelta de las vacaciones navideñas, no se podrá fumar en centros de trabajo públicos y privados, salvo en los espacios al aire libre, ni en los centros comerciales y salas de fiesta cuando se permita la entrada a menores, puesto que la edad legal para fumar son los 18 años.

Tampoco estará permitido encender un cigarrillo en los transportes públicos. En los trenes, por ejemplo, Renfe ha ofrecido a sus empleados un plan de formación para atender posibles crisis de ansiedad durante los viajes.

Uno de los aspectos más polémicos es la adaptación de los bares y restaurantes a la nueva normativa, ya que los locales con menos de 100 metros cuadrados habilitados al público tendrán que decidir si su establecimiento será un espacio libre de humo o no.

El resto tendrá un plazo de ocho meses para adaptar el local a la ley antitabaco, que incluye habilitar una zona de fumadores señalizada que no supere el 30 por ciento del local ni los 300 metros cuadrados. Las zonas para fumadores tendrán que contar además con un sistema de ventilación independiente y deberán estar completamente compartimentadas.

SANCIONES

La ley también incluye el establecimiento de sanciones si se incumplen las prohibiciones. Éstas oscilan entre los 30 euros, si la infracción es aislada, y los 600.000, en caso de transgresiones muy graves e incluso se podría llegar a la suspensión temporal de la actividad del infractor y al cierre provisional de los establecimientos.

Desde Fumadores por la Tolerancia aseguran que el Gobierno no sabe cómo controlar la prohibición, puesto que en la ley se delega en los órganos competentes de las comunidades autónomas que aún no existen.

Uno de los aspectos más criticados es que no se subvencionan los tratamientos para dejar el hábito, pese a lo cual se han registrado en las últimas semanas un aumento de las ventas de los parches de nicotina y otros productos para abandonar el hábito.

El teléfono de atención de dudas del ministerio ha recibido un aluvión de llamadas con cuestiones tan variopintas como si se va a poder fumar en los toros, el fútbol, las bodas o la feria de abril.

Y las respuestas varían: si están al aire libre se podrá fumar - caso de los toros o el fútbol - pero no en las casetas de la feria. En las bodas se podrá fumar cuando se haya contratado un local con una zona habilitada a tal efecto.

/Por Emma Pinedo/