Loveparade
Aglomeración en el recinto del Loveparade, en Duisburgo (Alemania). EFE

El número de víctimas mortales en la tragedia de Duisburgo ascendió la pasada madrugada a 21 personas, según informó este miércoles la Fiscalía de esa ciudad del oeste de Alemania. Entre los fallecidos había dos estudiantes españolas, cuyos cadáveres podrían ser repatriados hoy.

La nueva fallecida es una mujer de 25 años procedente de Heiligenhaus, cerca de Essen (Renania del Norte-Westfalia).

La joven falleció en la madrugada del martes al miércoles a consecuencia de las heridas sufridas el sábado en la avalancha para acceder al Loveparade.

También hoy se conoció que el alcalde de Duisburgo, Adolf Sauerland, de la Unión Cristianodemócrata (CDU), no acudirá el sábado al funeral por las víctimas de la tragedia del Loveparade, según publica el diario Rheinische Post. El alcalde de Duisburgo no acudirá el sábado al funeral por las víctimas

El periódico, que cita un portavoz del Ayuntamiento, asegura que el regidor alemán "no quiere herir los sentimientos de los familiares con su presencia".

Sauerland sufrió el pasado domingo un intento de agresión al visitar la zona de la tragedia, junto a la antigua estación de mercancías de Duisburgo.

El ministerio del Interior del Land de Renania del Norte-Westfalia, Ralf Jäger, tiene previsto presentar hoy un informe a las 15.00 horas en el que achaca gran parte de la responsabilidad en la tragedia al organizador del Loveparade, Rainer Schaller, según publica hoy el diario bávaro Süddeutsche Zeitung.

Las víctimas murieron aplastadas por la multitud

Este periódico asegura que Schaller habría mentido a las autoridades de Duisburgo al garantizar que había seguido todas las instrucciones de seguridad. Esta fuente afirma que Schaller engañó al explicar cómo accederían al recinto los cientos de miles de visitantes que se esperaban.

Schaller, en cambio, responsabilizó principalmente a la policía de Duisburgo de los errores que condujeron a la tragedia.

Una vez finalizadas las autopsias, se ha sabido que todas las víctimas murieron aplastadas por la multitud, ya que presentaban contusiones en el tórax. Este hecho contradice las primeras informaciones que señalaban que la mayoría murió a consecuencia de caídas.