El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró este miércoles que los "nuevos esfuerzos" que el Gobierno va a pedir, y que incluirá en los Presupuestos, irán dirigidos a los ciudadanos con "alta capacidad económica", aunque sin especificar cuándo los pedirá y en qué consistirán, y pidió el apoyo del líder del PP, Mariano Rajoy, en esta medida.

La ciudadanía está preocupada por las medidas que tomará, cueste lo que le cuesteEn la sesión de control del Congreso, Zapatero también aseguró que el Gobierno ha seguido manteniendo y aumentando la cohesión social a pesar de la "demagogia absolutamente insostenible" de Rajoy, que antes le acusó de renunciar a todas sus promesas sociales.

El portavoz popular, por su parte, insistió en reprochar al presidente medidas como la congelación de las pensiones, y le recordó que ayer mismo votó a favor de que el Gobierno cumpla con las propuestas de resolución del debate sobre el estado de la nación, entre las que está retirar dicha congelación.

Le cueste lo que le cueste

Mariano Rajoy consideró legítimo preguntar a Zapatero cuáles son los nuevos esfuerzos que se van a pedir a la ciudadanía, que "lógicamente" está preocupada tras haber escuchado al jefe del Ejecutivo que tomará las medidas necesarias cueste lo que cueste y le cueste lo que le cueste.

En la formulación de esta pregunta, Rajoy volvió a recordar algunas de las promesas hechas por Zapatero, como la de que se dejaría atrás la recesión manteniendo la protección a los más desfavorecidos o cuando dijo que no habría una salida de la crisis "antisocial".

Zapatero recordó los esfuerzos en gasto social de su gobierno. El presidente señaló que la austeridad, el ahorro y las reformas serán los principales objetivos de los Presupuestos de 2011, que aunque contemplan una reducción del volumen total del gasto del 7,7%.

Se descarta subir el impuesto de sociedades

Por otro lado Zapatero  insistió en que continuará apoyando a las empresas para que generen actividad económica y descartó una eventual subida del impuesto de sociedades y aseguró que el Ejecutivo no tiene intención de incrementar la presión fiscal a las empresas.

En este sentido, recordó las decisiones tomadas por el Gobierno sobre el impuesto de sociedades, que en 2007 se redujo en cinco puntos para todas las empresas -del 35% a 30% para las grandes y del 30% al 25% para las pymes- y que en 2010 se ha vuelto a recortar en otros cinco puntos para la pymes que crean o mantienen el empleo.