Un tribunal de la ciudad de Blantyre, en Malawi, ha condenado a 14 años de prisión y trabajos forzados a una pareja de homosexuales detenidos hace cinco meses tras anunciar públicamente su compromiso en una ceremonia tradicional.

Fueron detenidos tras anunciar su compromiso públicamente El juez Nyakwawa Usiwa condenó a Steven Monjeza, de 26 años, y Tiwonge Chimbalanga, de 20, porque, según dijo, "la población debe estar protegida de gente como ustedes, de modo que no se sienta tentada de emular su horrendo ejemplo", informó la televisión sudafricana.

El pasado martes, el juez Usiwa declaró culpables de indecencia, sodomía y actos contra natura a Monjeza y Chimbalanga, detenidos el pasado 28 de diciembre, dos días después de anunciar su compromiso públicamente, y que fueron clasificados por la organización humanitaria Amnistía Internacional como "presos de conciencia".

Este caso ha merecido la condena internacional y generado un debate sobre la homosexualidad en África, donde muchos países tipifican como delito esta tendencia sexual.

Dura crítica de Amnistía Internacional

Amnistía Internacional calificó de escandalosa la condena a 14 años de cárcel y trabajos forzados impuesta a la pareja de homosexuales.

"La condena envía un mensaje tan enérgico como inaceptable de que la discriminación está legalmente justificada en el sistema judicial de Malawi", afirmó Michelle Kagari, directora adjunta para África de esta ONG de derechos humanos.

No deberían haber sido nunca detenidos ni procesados" "Steven Monzeja y Tiwonge Chimbalanga no deberían haber sido nunca detenidos ni procesados. Que los hayan condenado a 14 años de trabajos forzados en un escándalo", agregó.

Otras organizaciones de homosexuales y de defensa de los Derechos Humanos, así como un grupo de donantes de Malawi, entre ellos la Comisión Europea, Noruega, el Reino Unido, Alemania, el Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo, también habían advertido que el país debía respetar los derechos de sus ciudadanos.

Sin embargo, diversas organizaciones locales, entre ellas las iglesias protestantes, calificaron la homosexualidad de "desviación" y reclamaron a los donantes occidentales que dejaran de amenazar con retirar sus ayudas al país si no respetaba los derechos de los homosexuales.