Seúl acusa a Corea del Norte de hundir un barco de su flota y matar a 46 marineros

  • Expertos internacionales encuentran pruebas de la autoría norcoreana.
  • Seúl promete una respuesta "firme", pero diplomática y consensuada.
  • Pyongyang califica de "charada" la investigación surcoreana.
Los expertos muestran a la prensa las pruebas que acusan a Corea del Norte del hundimiento de una corbeta surcoreana.
Los expertos muestran a la prensa las pruebas que acusan a Corea del Norte del hundimiento de una corbeta surcoreana.
Yonhap / EFE

Corea del Sur confirma y acusa: el hundimiento de una corbeta de su marina el pasado marzo, en el que murieron 46 personas, fue provocado por un torpedo lanzado desde un submarino de su vecino del norte. Seúl ha hecho público el informe oficial sobre el suceso y ha prometido una respuesta "firme" y consensuada con la comunidad internacional.

Al término de una investigación que ha durado varias semanas, un equipo de expertos de cinco países concluyó que hay pruebas "abrumadoras" contra el régimen comunista de Pyongyang, que ha negado su responsabilidad y califica el informe de "charada".

El hundimiento del buque Cheonan, en el que murieron 46 de sus 104 tripulantes, supone el incidente más grave entre ambos países desde 1987, cuando Corea del Norte hizo estallar una bomba en un avión surcoreano de pasajeros que acabó con 115 vidas.

El Gobierno surcoreano parece inclinarse por la vía diplomática en su respuesta al suceso, mientras Corea del Norte, con su habitual retórica, ha amenazado con la "guerra" en caso de ser castigado.

Seúl apuntó desde el principio a su vecino del Norte en el caso del Cheonan, pero evitó acusarlo formalmente hasta este jueves, cuando en una larga y detallada rueda de prensa presentó el informe de veinte expertos surcoreanos, de EEUU, el Reino Unido, Australia y Suecia.

Uno de los responsables del equipo internacional, el surcoreano Yoon Duk-yong, precisó que el buque se hundió a causa de un torpedo CHT-025 producido en Corea del Norte y con cerca de 250 kilos de carga explosiva.

La principal prueba contra el régimen norcoreano es un fragmento de torpedo encontrado en el lugar del suceso, que tiene grabado un número escrito con caracteres utilizados en el país comunista.

Además, los expertos explicaron que en el momento del ataque, el 26 de marzo, en esa zona del Mar Amarillo (Mar Occidental) los únicos submarinos que había eran los de Corea del Norte.

"Hemos confirmado que unos pocos pequeños submarinos y un buque nodriza dejaron una base naval norcoreana dos o tres días antes del ataque y volvieron a puerto dos o tres días después", afirmó Yoon, citado por la agencia local Yonhap.

El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, prometió una respuesta "firme" a través de una "fuerte cooperación internacional" para que Pyongyang admita su implicación en el suceso, que ha puesto al rojo vivo la tensión en la península coreana.

El régimen norcoreano, inmediatamente después de conocerse el informe, negó su implicación, llamó "traidor" al presidente Lee y amenazó con la "guerra" en caso de que se decreten sanciones por lo ocurrido.

También afirmó que está dispuesto a enviar un "equipo de inspección" a Corea del Sur para verificar las conclusiones del dossier.

Respuesta internacional

Estados Unidos, el principal aliado de Seúl, consideró el hundimiento de la corbeta "un acto de agresión" de Pyongyang, y "un desafío a la paz y seguridad internacionales".

La Casa Blanca aseguró que el informe presentado es "una revisión "científica y objetiva de la evidencia", mientras tachó de "inaceptable" el comportamiento norcoreano, y subrayó su apoyo a Corea del Sur "en su defensa contra otros actos de agresión".

El presidente surcoreano convocó al Consejo Nacional de Seguridad para mañana, viernes, para analizar la respuesta contra Pyongyang, aunque los analistas consideran poco probable la opción militar, ante el riesgo de una escalada de violencia en la inestable península.

Más viable es la opción de llevar el caso al Consejo de Seguridad de la ONU para estudiar sanciones a Corea del Norte, posibilidad en la que sería crucial la postura de China, con capacidad de veto.

Pekín, el único gran aliado de Pyongyang, calificó el suceso de "desafortunado incidente" y mostró su confianza en que se resuelva mediante el diálogo de las dos partes implicadas.

Japón, a su vez, consideró "imperdonable" el ataque norcoreano y aseguró que respaldará "decididamente" a Corea del Sur.

La tragedia del Cheonan aleja la esperanza de reanudar el diálogo a seis bandas para el desarme nuclear de Pyongyang, paralizado desde diciembre de 2008 y en el que participaban las dos Coreas, EEUU, China, Rusia y Japón.

Ambas Coreas nunca llegaron a firmar un tratado de paz al final de la guerra que les enfrentó entre 1950 y 1953, que cerraron con un armisticio firmado entre China, Corea del Norte y EEUU, este último en representación del Ejército bajo la bandera de la ONU.

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