En opinión de Rodríguez, "el dinero público es igual para todos, se llamen Teisol, Benijos o Arico, y lo que no puede aceptarse es que se intente asfixiar a unos y salvar a otros, o dar a entender que en algunas empresas hay mala gestión de dinero público y en otras ir prestos al rescate sin hacer siquiera preguntas". La consejera recordó que lo que piden los ganaderos "no va más allá de una ayuda económica que les permita aliviar la deuda con Caja Canarias, ponerse al día de los pagos y continuar elaborando su producto, que cuenta con unas distinciones de calidad; además, hay que tener en cuenta que la deuda viene generada por la Junta Rectora anterior, y no la actual".

Rodríguez Díaz instó al Cabildo a adoptar una solución "lo antes posible" y "no alargar la agonía de esta Cooperativa", y para ello creyó que sería "bueno" que el Cabildo "no adoptase una postura dogmática e inflexible de inicio". La consejera aseguró que la integración de las industrias lácteas "será una realidad si se demuestra que es una solución efectiva tanto en su faceta productiva como comercializadora, y ninguno de esos objetivos podrá alcanzarse si se desestima la opinión de los ganaderos y no se atiende a sus necesidades y demandas". "Aquí no caben imposiciones del Cabildo", remachó.

La consejera esperó que esto "no sea una maniobra para dejar morir a la Quesería de Arico y luego el Cabildo se presente in extremis, y a tiempo para la cita electoral, como el gran salvador de esta cooperativa, disminuyendo así el margen de maniobra de los ganaderos de la zona sur de la Isla". Así pues, Pilar Rodríguez propuso al Cabildo que intensifique las reuniones con la Junta Rectora de la cooperativa y que asista a las mismas con un "espíritu negociador abierto, anteponiendo a cualquier interés el bien de la industria ganadera en Tenerife, que lo último que necesita es temer de la Corporación Insular que le ponga piedras en el camino".