Tres personas murieron este miércoles y una resultó herida de gravedad en el incendio de una sucursal bancaria en Atenas, que fue atacada con artefactos por manifestantes que participan en las protestas convocadas contra la política de austeridad del Gobierno, informó la Policía. Las llamas dejaron atrapado a un grupo de 24 personas en una oficina del Banco Marfin, en el centro de la capital griega, y los bomberos acudieron inmediatamente.

Las víctimas mortales son dos hombres y una mujer (que estaba embarazada de cuatro meses), empleados de la sucursal y que murieron asfixiados en los recintos del banco, posiblemente al extenderse el fuego causado por el lanzamiento de un cóctel molotov contra el edificio. Los bomberos rescataron a cuatro personas que se habían refugiado en un piso superior Otras cuatro personas pudieron ser rescatadas por los bomberos, tras refugiarse en un piso superior a la planta baja, donde están las oficinas abiertas público. El herido grave no tuvo tanta suerte y se arrojó por un balcón para huir de las llamas.

También ardió una oficina de inspección de Hacienda en el centro histórico de la capital, varios vehículos, contenedores de basura y otras pertenencias públicas, por lo que las calles principales aparecían envueltas en una humareda mezclada con los gases lacrimógenos lanzados por al policía contra los manifestantes.

Enfrentamientos violentos

Además, el centro de Atenas ha sido escenario de violentos enfrentamientos entre las fuerzas del orden público y manifestantes que participan en una huelga general y una masiva protesta, a la que acudieron unas 100.000 personas, contra el plan del Gobierno para reducir el gasto público y evitar la bancarrota del país.

Decenas de escaparates de tiendas, algunas que habían permanecido cerradas por la huelga, fueron destruidas por violentos, muchos de ellos equipados con máscaras antigás y cascos de motocicletas para no ser reconocidos. También fue incendiada la furgoneta del equipo de la cadena de televisión turca NTV, especializada en noticias.

Según medios locales, el ministerio de Orden Público declaró el estado de alerta para la metrópoli ateniense ante la gravedad de las protestas, que habían empezado pacíficamente a media mañana por las avenidas del centro.

Cronología de los enfrentamientos

Los enfrentamientos se desataron ante el Parlamento, en la Plaza de Sindagma, cuando grupos de radicales comenzaron a tirar piedras, botellas, estanterías y trozos metálicos de verjas de un jardín contra unidades antidisturbios que vigilaban el edificio legislativo.

Que se queme, que queme el burdel del parlamento"Que se queme, que se queme el burdel del Parlamento", corearon algunos de los manifestantes más violentos. También se escucharon gritos contra la Policía.

Hacia las 16.00 horas locales se registraban enfrentamientos limitados entre la Policía y grupos de radicales en las calles de los entornos del Parlamento y el resto permanecía cerrado al tráfico por las autoridades.

Hacia el mediodía, alrededor de unas cien mil personas, según fuentes sindicales, y unas 25.000, según un portavoz de la Policía, desfilaron por la Plaza de Síndagma con pancartas que exhibían lemas contra los organismos internacionales que han concedido ayuda financiera a Grecia.

Estos dos organismos han otorgado a Grecia una ayuda de 110.000 millones de euros en préstamos para que el país heleno pueda pagar su elevada deuda, pero exigen a cambio la aplicación de severas medidas de austeridad, como la reducción de los sueldos de los funcionarios, un incremento de los impuestos y una flexibilización de la legislación laboral, incluidos más despidos.

Grecia, paralizada

La huelga general de este miércoles, convocada por los sindicatos mayoritarios y la cuarta en lo que va de año, ha paralizado la totalidad del tráfico aéreo, marítimo y ferroviario, aunque muchas tiendas del centro de la capital permanecieron abiertas. La jornada de protestas dejó 44 heridos en choques entre manifestantes y policías

La jornada de protestas en Atenas y otras ciudades dejó 44 heridos en choques entre manifestantes y policías.

Funcionarios y empleados de diversos sectores privados participaron en las protestas, calificadas como la de mayor seguimiento en los últimos meses, gritando consignas hostiles a la eurozona y al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los medios locales también han informado de enfrentamientos en la ciudad de Salónica, donde unas 30.000 personas participan en las protestas, y en las localidades de Patras y de Ioanina, aunque no se ha informado de daños personales.

Papandréu condena la violencia de las protestas

El presidente de Grecia, Carolos Papúlias, así como el resto de la clase política lamentó la muerte de las tres personas. Papúlias declaró que el país "ha llegado al borde del abismo" con las muertes. "Ahora está en nuestras manos si damos el salto al vacío", añadió el jefe de Estado. El país "ha llegado al borde del abismo" con las muertes

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, condenó la muerte de los tres empleados de banca. "La violencia lleva a la violencia", declaró Papandréu en el Parlamento, consternado por lo que calificó de "tragedia" y "asesinato". Añadió que "cada ciudadano tienen el derecho de protestar pero no de usar la violencia, que lleva al asesinato de ciudadanos".