Obama en Luisiana
Obama sale de la Casa Blanca hacia la zona del Golfo de México afectada por el vertido de petróleo. Mike Thieler / EFE

El presidente de EE UU, Barack Obama, ha dicho este domingo que podrían ser necesarios "muchos días" antes de que se detenga el vertido de crudo en el Golfo de México que amenaza con provocar el peor desastre ecológico de la historia del país.

Nos preparamos y planeamos para lo peor desde el primer día

"Podrían ser necesarios muchos días para detenerlo", ha declarado Obama desde el estado de Louisiana, a donde se desplazó para comprobar de primera mano las repercusiones del derrame que comenzó el pasado 20 de abril a raíz de la explosión y posterior hundimiento de una plataforma petrolífera operada por British Petroleum (BP).

Horas antes de la llegada de Obama a la zona, el secretario del Interior de EE UU, Ken Salazar, había explicado las posibles soluciones para detener el vertido. Sería necesario construir un pozo alternativo a través del que se inyectaría un líquido más pesado que el petróleo que actuaría como una especie de tapón e impediría que el crudo siguiese fluyendo a la superficie.

Responde a las críticas

El presidente ha respondido también a los críticos que aducen que su Gobierno no ha actuado con la suficiente celeridad en el caso.

Haremos todo lo que esté en nuestras manos para proteger los recursos naturales

"Nos preparamos y planeamos para lo peor desde el primer día aunque esperamos lo mejor", ha asegurado Obama, quien señaló que no se dará por satisfecho hasta que logre contener el derrame.

Ha recordado, además, que se lanzó una investigación "inmediatamente" tras la explosión para aclarar lo sucedido, y se estableció un centro de mando conjunto de BP y el Gobierno cerca de la ciudad de Nueva Orleans para supervisar minuto a minuto la situación.

"BP pagará la factura"

Obama ha lamentado que las condiciones meteorológicas no hayan "cooperado" en las labores que se llevan a para mitigar el coste de la mancha de crudo.

Reiteró, por lo demás, en línea con lo señalado en ocasiones anteriores, que BP es "responsable" por el vertido y "pagará la factura" por el mismo.

"Haremos todo lo que esté en nuestras manos para proteger los recursos naturales", ha dicho.