Barack Obama
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habla en el Capitolio de Washington. MICHAEL REYNOLDS / EFE

El presidente de EEUU, Barack Obama, visitará en las próximas 48 horas la zona afectada por el vertido accidental de petróleo en el Golfo de México, para seguir de cerca la magnitud del desastre ecológico y la respuesta federal en marcha.

La Casa Blanca está decidida a que la catástrofe ambiental que está sufriendo Luisiana y los estados adyacentes no tenga las consecuencias políticas que tuvo el huracán "Katrina", que hace cinco años le valieron al entonces presidente de EE UU George W. Bush numerosas críticas por la mala gestión de la situación. Aunque no ha podido evitar que desde algunos medios de comunicación se haya hecho ya la comparación, señalando que esto es "el Katrina de Obama".

El Gobierno se ha movilizado y varios de sus miembros han visitado las zonas afectadas para conocer de cerca el desastre. El viernes se desplazaron a Luisiana la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y el titular de Interior, Ken Salazar, entre otras autoridades.

La vista será en breve

La Casa Blanca informó que el presidente visitará Luisiana en las próximas 48 horas, aunque todavía se desconoce exactamente cuándo y dónde se desplazará. Los funcionarios de la residencia oficial sí han confirmado que la visita será breve, para no distraer las tareas de contención y limpieza del crudo.

Obama visita hoy la Universidad de Michigan para pronunciar un discurso de graduación, y esta noche se le espera en la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca, en Washington.