Pastores andaluces se quejan de que no ganan "ni 20 euros al día" en las labores de pasto que cada día llevan a cabo, motivo por el cual el número de estos profesionales, de ganado ovino y caprino, se ha reducido en los últimos años imponiéndose el ganado bovino, el cual no precisa de un cuidador.

El catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Alfonso San Miguel-Ayanz, manifestó a Europa Press que el hecho de que haya menos pastores hace que el ganadero se decante por el mencionado tipo de ganado y que, en su defecto, "se sustituya al pastor de un rebaño de ovejas o cabras por una simple valla", la cual divide el terreno en parcelas donde "se suelta a los animales y cuando estos se comen la hierba se trasladan a otro sitio".

Por su parte, el pastor de ganado ovino del municipio malagueño de Yunquera —de algo más de 3.000 habitantes— Pedro Duarte explicó a Europa Press que "cuidar del ganado no es rentable". Así, aseguró que son muchos los gastos a los que los pastores tienen que enfrentarse, mientras que las subvenciones son "escasas y, para colmo, en los últimos años se ha reducido el importe de las mismas".

De esta manera, señaló que hace unos años la Junta de Andalucía aportaba unos 7.000 euros anuales y que, sin embargo, ahora ofrece 1.500 euros menos, con lo que "se recortan aún más las posibilidades para hacer frente a todos los gastos que conlleva el ganado, tales como "las numerosas vacunas obligatorias, el seguro y el pienso".

En esta línea, aseveró que muchos andaluces están engrosando las listas del paro porque conocen la escasa rentabilidad del oficio, entre otras cosas porque los animales que se venden "no están bien pagados", ya que "un borrego cuesta en estos momentos 34 euros" cuando "debería pagarse por él 50". Así, afirmó que "se sigue pagando por pieza el precio que se pagaba hace años sin tener en cuenta el costo de vida". Esto, sumado a las exigencias burocráticas, hace que "no les merezca la pena, se aburran, y prefieran cobrar por desempleo", apostilló el pastor malagueño.

Además de estas circunstancias, Duarte mencionó que el hecho de que se trate de un oficio "sacrificado en exceso" no contribuye a la pervivencia de esta labor "tan sana y tradicional para la ciudadanía", y es que, sin ir más lejos, él mismo admitió que dedica doce horas diarias a este cometido, desde las 21,00 horas hasta las 9,00 horas del día siguiente en horario de verano y, sin embargo, "no cubre ni tan siquiera los gastos".

Así las cosas, y según se aventuró a afirmar, el pastoreo "está abocado a desaparecer" y a que toda la carne que el mercado consuma sea procedente de ganado criado en cebaderos, algo que se deja entrever con los "tan solo tres pastores que hay en la zona" y añadió que "si hoy día alguien es pastor es porque "lo lleva en la sangre", como es su caso trabajando desde los ocho años con su padre, que también era pastor.

Cuidar del pastor

Dadas las circunstancias del descenso de pastores en la Comunidad y que su media de edad en la Región se sitúa en más de 50 años, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía se propuso cuidar del pastor y creó en 2003 una Red de Áreas Pasto-Cortafuegos (Rapca), que concluye este año y que contempla el manejo extensivo del ganado como una herramienta preventiva contra los incendios forestales.

De este modo, esta práctica propulsada por la Junta incluye ayudas a pastores y supone "una labor importantísima", aseguró el catedrático de la ETS de Ingenieros de Montes de la U.P.M., pues combate el riesgo de incendios y ayuda a mantener la actividad biológica conservando los pastos, que están en la base de la cadena alimenticia.

Por otra parte, la investigadora en la Estación Experimental del Zaidín (Granada) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) —colaborador de la red Rapca— Ana Belén Robles, indicó a Europa Press que con esta iniciativa en los cortafuegos y áreas de cortafuegos —zonas con menor cantidad de forraje próximas a los propios cortafuegos— se ahorra más dinero que con la limpieza a partir de maquinaria, con lo que se hace una "labor social y ecológica, la cual no sería posible sin el pastoreo".

Asimismo, Robles indicó que la situación de los profesionales de este sector en Andalucía es "deprimente", por lo que la asociación 'Pastores por el Monte Mediterráneo', a la que pertenece, intenta ayudarles ofreciéndoles propuestas como la "crianza ecológica" —sin el empleo de alimentos convencionales o transgénicos y manteniendo un determinado periodo de lactancia, entre otras características—, una alternativa con la que los pastores pueden adquirir, en "momentos difíciles" como en los que se encuentran, nuevas subvenciones.

Por último, la investigadora de la Estación Experimental del Zaidín anunció que esta asociación pretende llevar a cabo la formación de pastores con motivo de "revalorizar" su papel y de esta manera hacer "más fácil que no desaparezca esta tradicional figura", concluyó Robles.

Consulta aquí más noticias de Sevilla.