Irak Sadam
Un hombre muestra una colección de estampas de Sadam (Foto: Efe) Efe

Según Alaui, que lideró el Gobierno interino iraquí desde mayo de 2004 hasta el pasado abril, la comparación no es exagerada: "Los ciudadanos se están acordando de los días de Sadam. Estamos viendo las mismas cosas que en su momento motivaron que lucháramos contra él".

Acusa a la Administración del primer ministro Ibrahim al-Yafari, surgido de las elecciones del pasado enero y en el cual no está representada la "Lista Iraquí" de Alaui, de connivencia con los abusos de los derechos humanos, y dice que la brutalidad de las nuevas fuerzas del orden es comparable a la de la antigua policía secreta de Sadam Husein.

Hay policía secreta y búnkers secretos donde se interroga a las personas

"Nos enteramos de que hay policía secreta y búnkers secretos donde se interroga a las personas. Muchos iraquíes mueren o son torturados durante los interrogatorios", relata Alaui.

"Incluso vemos tribunales Sharia, regidos por la ley islámica, que están juzgando y ejecutando a gente", añade.

Las declaraciones de Alaui, que fue un gran aliado de la coalición liderada por Estados Unidos, coinciden con informaciones de que ese país podría plantearse retirar hasta 40.000 soldados el año próximo, cuando se supone que las fuerzas del orden iraquíes podrán tomar el control de la seguridad.

El ex primer ministro alerta del riesgo de una retirada militar precipitada, ya que "Irak es la clave de la región, y si las cosas van mal, ni Europa ni estados Unidos estarán a salvo".

En su opinión, hay que tomar medidas urgentes para desmantelar las milicias que operan con impunidad. Si no se actúa rápido en ese sentido, "el mal que ha infectado al ministerio del Interior se extenderá al resto de los ministerios y a las demás estructuras de Gobierno".

Las tropas estadounidenses descubrieron recientemente un centro de detención gestionado por ese ministerio en el que supuestamente se torturaba a los presos, lo que causó una gran conmoción internacional y puso en cuestión la legitimidad del Gobierno.