Menores de Pozuelo
Algunas de las cuatro menores que han decidido llevar 'hiyab' en el instituto de Pozuelo. JJ Guillén / EFE

Los centros educativos madrileños están divididos casi a medias entre los que permiten el hiyab y los que lo prohíben. "En torno al 40% impide entrar en clase con la cabeza cubierta; el 60% restante no tiene reglamento al respecto", según fuentes de la Consejería de Educación. El instituto Camilo José Cela de Pozuelo es uno de los restrictivos: cuatro niñas musulmanas fueron apartadas de clase por usar el velo y otras dos más se colocaron ayer el pañuelo en solidaridad con ellas.

Regula todo tipo de atuendos, pero no se especifica nada sobre los religiososSin embargo, esta norma no tiene por qué referirse al velo. "Regula todo tipo de atuendos, pero no se especifica nada sobre los religiosos. Se prohíbe cualquier pañuelo, sea islámico o no", añaden en Educación. Además, los profesores explican que en muchos casos "se hace la vista gorda con los pañuelos islámicos, aunque se prohíba tener la cabeza cubierta". De hecho, la comunidad educativa madrileña (alumnos, docentes y Consejería de Educación) coinciden en que la presencia del hiyab en las aulas se asume con "normalidad".

Cada centro (público o privado) es libre de imponer sus propias normas, fijadas en sus reglamentos internos. En los ciclos de Educación Infantil y Primaria no existe el problema del velo, ya que a esas edades las niñas musulmanas todavía no suelen ponerse el pañuelo (se lo colocan, por norma general, cuando llega la primera menstruación).

Sin prohibición expresa

En cambio, en Secundaria es más habitual ver chicas con hiyab. Ningún instituto público prohíbe expresamente el uso del pañuelo islámico, aunque algunos centros utilizan normas que, en la práctica, restringen su uso.

Es el caso del polémico centro de Pozuelo, que no permite "el uso de gorras ni prendas que cubran la cabeza", se equipara un símbolo religioso a una vestimenta. Las escuelas defienden que "estas normas sólo pretenden regular la vestimenta cuando ha habido conflictos puntuales de convivencia, no tienen carácter religioso", según fuentes de la Confederación de Centros de Enseñanza. Mientras, en las universidades tampoco genera polémica: "Se admite de momento sin problemas", explica el rector de la Complutense, Carlos Berzosa.

Pese a la polémica, tanto la Comunidad como el Gobierno central rechazaron el martes legislar sobre la presencia del velo en las aulas. Ni siquiera la futura Ley de Libertad Religiosa que prepara el Gobierno lo mencionará, según adelantó el ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Por su parte, la presidenta Aguirre y varios de sus consejeros opinaron que los alumnos "no deben ir con la cabeza cubierta", pero seguirán dejando el asunto a elección de los centros.

El que decidió el martes fue el Camilo José Cela de Pozuelo. Tras una reunión, su Consejo Escolar acordó ratificar la norma que impide a los alumnos cubrirse la cabeza. Con esta decisión, Najwa y sus compañeras musulmanas tendrán que quitarse el hiyab o buscar otro instituto donde puedan llevarlo. En este último caso no tendrán que ir muy lejos: a unos 400 metros hay un centro permisivo con el velo.

¿Libertad religiosa o sumisión?

La polémica del velo islámico se repite periódicamente. En 2002, la menor Fátima Elidrisi se escolarizó en un colegio católico de Madrid y le impidieron acudir a clase con velo. Tras un enconado debate, fue trasladada a un colegio público. Años más tarde, un centro de Girona tuvo que readmitir a una niña expulsada por su pañuelo. El artículo 16 de la Constitución y el 2 de la Ley de Libertad Religiosa garantizan "el derecho de toda persona a manifestar libremente sus creencias religiosas". Los contrarios al hiyab lo ven como un "signo de sumisión al hombre".

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