A partir del año que viene, las 150 personas que tienen los permisos en regla para mariscar en O Burgo podrán subastar el marisco de la ría en un local propio, que hará las veces de lonja, y decir adiós a sus viejas casetas.

Las mariscadoras confían en alcanzar mañana un principio de acuerdo con representantes de la Dirección General de Costas y con el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, porque este municipio tiene que ceder el terreno donde se construiría el punto de venta.

En la futura instalación, las mariscadoras mostrarán el marisco a los mayoristas, y serán los compradores los que se «encargarán de llevarlo a sus depuradoras y seguir todo el proceso de comercialización», adelanta Fina Díaz, presidenta de la Cofradía de Pescadores de A Coruña.

Actualmente, el colectivo  sólo dispone de tres casetas, similares a las de Protección Civil, que sirven de vestuario, almacén y local de subasta, apunta Fina Díaz.