Un auto provisional de 147 páginas con frases tan significativas como "Es claro que el señor Matas ha venido a burlarse de los simples mortales". Así se ha explayado el juez del caso Palma Arena, José Castro, a la hora de decretar prisión con una fianza de tres millones de euros para el ex presidente balear.

Expresiones como "absurdo", "no tiene desperdicio" o "rayana en la divinidad" abundan en el extenso texto judicial, en el que el magistrado se refiere a ciertos hechos y explicaciones como "todo un disparate". Algunas de las valoraciones del juez Castro en el auto son las siguientes:

- Sobre la declaración de Matas de más de quince horas: "Se invirtió más en formular las preguntas que en el desarrollo de las respuestas, que en su generalidad brillaron por su ausencia".

- En cuanto a la construcción del Palma Arena: "(Matas) Responsabilizaba a los mandos inferiores, aunque sin atreverse a pronunciar sus nombres, sin duda por temor a la reacción de éstos, y empleando con mucha frecuencia la expresión, rayana en la divinidad, de 'hágase' para aludir a la manifestación de su voluntad política".

(...) al cabo del año va a muchísimas bodas por razón de su cargo, quizá sea por ello que le queda poco tiempo para controlar el gasto público- Sobre su relación con los arquitectos a los que se les concedieron las obras: "Cuando se le pregunta si asistió a la boda del hijo de uno de ellos, (Matas) le resta importancia para decir que al cabo del año va a muchísimas bodas por razón de su cargo, quizá sea por ello que le queda poco tiempo para controlar el gasto público".

- En referencia al piso de Madrid supuestamente propiedad de Matas: "Sobre la pretendida, que nunca documentada, cesión de la reserva (del piso) en favor de Don Bartolomé Reus Beltrán reina el absurdo porque absurda es la explicación que se pretende dar a tal cesión".

- En referencia a la señal pagada por este piso: "Pasemos a la devolución de las arras que no tiene desperdicio (...). Si se recurre a ellas el repertorio que la vida ofrece de cómo se pueden devolver unas arras se hace mucho más amplio para dar cabida a una nueva versión del Sr. Matas".

- Sobre la propiedad del piso: "La afirmación hecha por don Bartolomé Reus Beltrán sobre que la Sra. Areal estaba tan apenada por no haber podido llegar a ser propietaria del piso de Don Ramón de la Cruz que tanta ilusión le hacía que quienes la rodeaban la consolaban facilitándole que actuara como si lo fuera (...) es una burla a este juzgado y a los ciudadanos y no se entiende cómo se le ha podido ocurrir a alguien argumentar de esa manera".

- En cuanto a la petición de trabajo al ex vocal del Consejo General del Poder Judicial Enrique Arnaldo Alcubillas, en la entidad Estudios Jurídicos y Procesales: "Matas matiza, corrigiendo a este proveyente sobre el correcto uso del castellano, que no fue a verle para pedirle trabajo sino para ofrecerle sus servicios que, al parecer, no debe ser lo mismo. Es claro que Matas ha venido a burlarse de los simples mortales".