Serguei Lavrov
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Viktorovich Lavrov, durante la Reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de países del Océano Ártico, en Canadá. Michael Reynolds / EFE

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, especuló a última hora de este lunes con la posibilidad de que milicianos islamistas refugiados en la frontera entre Afganistán y Pakistán hayan participado en la organización del doble atentado suicida ocurrido en el metro de Moscú, lo que abriría la puerta a que miembros de Al Qaeda hubiesen ayudado a radicales islámicos del Cáucaso Norte, principales sospechosos de la matanza.

Sabemos que conspiran para cometer ataques, no sólo en Afganistán, sino también en otros paísesPreguntado por la posibilidad de que existiese alguna implicación internacional en los atentados de este lunes, Lavrov no negó esta opción. No mencionó directamente a Al Qaeda, pero si se refirió explícitamente a un habitual feudo de la red terrorista que lidera Osama Bin Laden, según informó la agencia rusa Interfax.

"Todos sabemos que en la frontera afgano-paquistaní, en la denominada tierra de nadie, los terroristas ilegales están bien afianzados", afirmó el ministro. "Sabemos que muchas de esas personas conspiran activamente para cometer ataques, no sólo en Afganistán, sino también en otros países", explicó, al tiempo que recordó que algunos de estos vínculos llevan al Cáucaso.

Algunos dirigentes rusos ya habían especulado con la posibilidad de que redes de insurgentes de las regiones de Chechenia, Ingushetia o Daguestán tuviesen algún tipo de relación con Al Qaeda, aunque otras fuentes niegan cualquier credibilidad a estas afirmaciones.

"Aplastamiento del terror"

De momento la investigación apunta a que las dos suicidas que perpetraron este doble atentado eran "viudas negras", mujeres de guerrilleros islamistas del Cáucaso fallecidos. Ahora la policía busca a dos mujeres, de rasgos eslavos, que fueron captados acompañando a las kamikazes y a un tercer hombre.

Por su parte, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, declaró una guerra sin cuartel contra el terrorismo. "La política de aplastamiento del terror en nuestro país y la lucha contra los terroristas continuará. Proseguiremos las operaciones contra los terroristas sin vacilaciones y hasta el final", señaló Medvédev.