Los españoles beben ahora menos cubatas y prefieren montar la fiesta en su casa

  • La crisis ha hecho que se pase de 2 copas de media en una noche a 1,2.
  • La cerveza se mantiene, pero subirá si el verano es caluroso.
  • El Estado ha recaudado un 20% menos en impuestos de alcohol.
Varios jóvenes hacen botellón en la calle.
Varios jóvenes hacen botellón en la calle.
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España todavía ahoga las penas en alcohol, pero se digieren en casa. Las copas y la amargura. La crisis ha noqueado al sector hostelero, pero el consumo de alcohol ha salido indemne. España ha europeizado sus costumbres nocturnas.

<p>Consumo de alcohol en España - grafico</p>Los hielos se adquieren en gasolineras y las bebidas se sirven en pantuflas con fondo surround de iPod y subwoofer casero. La novedad siempre es excitante. Excepto para el Estado y los hosteleros. La Agencia Tributaria ingresó un 20% menos en impuestos sobre bebidas alcohólicas en el ejercicio 2009. Y los hosteleros calculan pérdidas al por mayor. La crisis ha cerrado 25.000 locales y enviado a las colas del INEM a 150.000 personas en apenas 720 días.

La angustia es generalizada y compartida. Pero las prioridades varían según el sector. Los cerveceros suplican por un verano intenso y cálido. Los empresarios de bebidas espirituosas fantasean con el exterminio del botellón y los productores de vino exploran fórmulas de recuperación de precios. La inmensa oferta vinícola se ha convertido, paradójicamente, en un arma de doble filo.

Los precios populares han mantenido los niveles de consumo, pero los expertos temen que la tendencia continúe una vez que se recuperen los niveles de confianza del consumidor. "La experiencia dice que cuando el usuario se acostumbra a pagar menos por un producto, no paga más aunque su economía se haya repuesto".  El pesimismo de Rafael del Rey no es absoluto. El director general del Observatorio Español del Vino confía en que una buena época estival y las subvenciones de la UE para el arranque de viñedos reactiven el mercado.

Fieles a la marca

La situación de las bebidas espirituosas es más delicada y las expectativas son más desalentadoras. Los consumidores son fieles a las marcas –porque no existe guerra de precios–, pero beben menos.  Los españoles ingerían dos copas por noche antes de 2008. Y ahora beben 1,2 cubatas. El botellón es un problema endémico. Las copas en el salón se han convertido en una tendencia al alza.

Y la inminente subida del IVA ha puesto en jaque a fabricantes y operarios. Además, ha sido el primer sector golpeado por la crisis y será el que reciba el golpe de gracia. "La gente dejó de consumir en época de incertidumbre y no consumirá hasta que no tenga la absoluta certeza de que todo va a ir bien", matiza Jaime Gil Robles, director ejecutivo de la Federación de Bebidas Espirituosas.

La cerveza también se resiente. Pero resiste. La crisis apenas ha hecho mella en el consumo de la bebida social por excelencia en España, que cerró 2009 con cifras similares a las del ejercicio anterior. Las claves: un caluroso verano y que los precios subieron un poco. Un dato que no impide que los cerveceros crucen los dedos para que la bebida gane terreno en las terrazas y pierda popularidad en las neveras. Los españoles se han reinventado para ahorrar y no renunciar al ocio. Le toca mover ficha a la hostelería.

Hasta el orujito se resiente

El consumo de las cuatro principales bebidas espirituosas (whisky, vodka, ginebra y ron) bajó entre un 7 y un 14% en bares, cafeterías y restaurantes. También la cerveza (un 5,7%) y los vinos (un 9,2%). Incluso el típico licor de después de las comidas también se ha resentido (bajó un 9,5%). Sin embargo, el consumo de todas estas bebidas, excepto el whisky, subió en los hogares (ver gráfico).

Leyendas urbanas

- ¿El café cargado o la ducha despejan? No disminuyen la tasa de  alcohol en sangre. Seguiremos ebrios aunque nos sintamos más despiertos.

- ¿Un chicle engaña al alcoholímetro? Ninguna sustancia en la boca es capaz de engañar al alcoholímetro.

- ¿Mezclar bebidas emborracha más? El alcohol que circula en sangre determina el grado de alcoholemia. La mezcla no emborracha más, pero puede incrementar la sensación de malestar.

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¿Vomitar o hacer deporte disminuye el nivel de alcohol? Sólo se expulsa el 2% de alcohol por estas vías, una cantidad insuficiente para disminuir el nivel de alcoholemia.

- ¿La tónica y los antiácidos protegen el estómago? Pueden reducir el malestar,  pero no afectan a los niveles de alcohol ni ayudan a recuperar la sobriedad.

- ¿El alcohol aporta energía? Es un depresor del sistema nervioso y, por lo tanto, reduce la capacidad de realizar cualquier actividad.
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