El fracaso escolar está por las nubes en Palma-Palmilla
15.000 personas viven en el distrito, una de las zonas con más problemas de exclusión de Málaga. Ignacio Miguel
«Presas fáciles para las toxicomanías, la delincuencia y la nula cualificación laboral». El proyecto de intervención del IV Plan Municipal de Servicios Sociales reconoce «el grave problema de exclusión social» de los menores en los barrios de Palma-Palmilla. En esta zona de la capital económica de Andalucía, el índice de fracaso escolar de los alumnos de secundaria ronda el 80%, según los datos que maneja el Ayuntamiento.

Casi 15.000 personas residen en el distrito y unas 800 tienen entre 12 y 16 años, según los últimos datos de la Fundación Ciedes. La realidad de esa franja de la población en esa parte de la ciudad es definida por el equipo de técnicos municipales de Bienestar Social por tres tipos de factores que generan la encerrona de la marginalidad.

Factores familiares
Droga, prostitución y delincuencia«Las familias se encuentran inmersas en situaciones multiproblemáticas donde imperan la carencia de normas y los conflictos familiares», indica el informe.

Falta de atención de los padres: El hecho de que los padres se queden dormidos o que los menores se vayan a la cama a altas horas de la madrugada es una de las causas de absentismo escolar en el 70% de los casos que se dan durante el primer y segundo ciclo de primaria.

Factores personales
Sin cultura escolar:
La mayoría de los alumnos son miembros de grupos cuya cultura familiar se encuentra «bien distante» de la  escolar, recalca el documento municipal. Esta dinámica origina que los estudiantes lleguen a oponerse totalmente al modelo educativo formal. Prima la «cultura de los colegas».

Factores educativos
Colegios no adaptados: No existen los medios personales necesarios para prestar a los alumnos una atención educativa individualizada. Esto incrementa la probabilidad de que menores con problemas de integración se conviertan en estudiantes que faltan a clase. A finales de año se sabrá el resultado de los proyectos municipales en la zona.

¿Cambiar la forma de dar clase?

La escolarización no es valorada por las familias con problemas de integración y los jóvenes llegan a rechazar la forma tradicional de enseñar, según se recoge en el documento de Bienestar Social. Llegados a este punto, la asociación de vecinos Los Paraos defiende acciones formativas distintas, como que educadores fomenten actividades integradoras en las calles, no en los centros escolares. Por su parte, la Junta aseguró que se desarrolla acciones de apoyo en Palma-Palmilla desde hace 25 años y negó los elevados índices de fracaso escolar en la zona.