Javier Villanueva en una foto de archivo
Javier Villanueva en una foto de archivo Efe

Desde su domicilio, Villanueva dijo a EFE en una conversación telefónica que se siente "muy contento" y opinó que su liberación es "un triunfo de todos, de toda mi familia, de la prensa y del gobierno español", en alusión al apoyo que ha recibido durante el proceso.

"Ha sido un martirio"

Señaló que su permanencia durante casi 19 meses tras las rejas "ha sido un martirio" y advirtió que "se ha dado un paso muy importante pero todavía queda el juicio", que podría realizarse en las próximas semanas.

La salida a la calle de Javier Villanueva, un sevillano de 28 años, se produjo después de varios días de incertidumbre sobre su liberación, pese a que la familia pagó el jueves pasado una fianza de 60.000 dólares.

La burocracia, primero, y la postura de la Policía de no facilitar efectivos para su vigilancia fuera de la cárcel, argumentando falta de personal, después, retrasaron la salida, que debería haberse producido inicialmente el sábado.

La defensa, incluso se había planteado presentar este lunes un recurso de hábeas corpus ante la Corte Superior de Distrito de Santa Cruz, que lleva el caso, reclamando la libertad con la única limitación del arraigo o imposibilidad de salir al extranjero.

Sin embargo, las autoridades policiales acabaron cediendo a tres uniformados para que verifiquen el cumplimiento efectivo del arresto domiciliario.

Además de esta medida, la justicia ha concedido a Villanueva la posibilidad de comunicarse con el exterior y de tener un trabajo, con la debida autorización de las autoridades laborales y migratorias.

Detenido en abril de 2004

Javier Villanueva fue detenido el 28 de abril de 2004 por su supuesta participación en el asesinato de la fiscal Mónica Von Borries, que murió el 27 de febrero del mismo año al explotar una bomba adosada a su vehículo.

Además del sevillano, están acusados por el mismo caso el italiano Marco Marino Diodato, actualmente prófugo de la Justicia, los brasileños Ricardo Borba y Sandro de Carvalho, quien también ha escapado de la prisión, y el boliviano Freddy Hurtado.