Protestas en Islandia
Protestas en Austurvöllur por la crisis económica, en noviembre de 2008. (Imagen tomada de Wikipedia)   Haukurth

Los islandeses deciden este sábado en las urnas si su gobierno indemniza o no a 300.000 ahorradores británicos y holandeses del banco Icesave, con base en un acuerdo alcanzado con el Reino Unido y Holanda.

Los pronósticos apuntan a una clara victoria del rechazo a las indemnizaciones en el referéndum.

Según los pronósticos, se impondrá el rechazo a estas indemnizaciones

El gobierno islandés había llegado a un acuerdo con Londres y Copenhage para indemnizar a los ahorradores.

Sin embargo, la resistencia popular al mismo hizo que el presidente, Olaffur Grimsson, se negara a ratificar la ley que reglamentaba las indemnizaciones.

Grimmson tomó la decisión de no ratificar la ley después de que 56.089 personas, una cuarta parte del electorado islandés, firmara una petición en contra de la misma y pedía someterla a referéndum.

El acuerdo original preveía devolver los 3.700 millones de euros (5.000 millones de dólares) de deuda pendiente en 15 años y a un interés del 5,5 %.

Mientras tanto, Holanda y el Reino Unido han presentado una oferta sensiblemente mejorada, a un interés fijo con un tipo variable en el periodo final.

Pese a que existe al menos una oferta mejorada sobre la mesa -las negociaciones continúan en paralelo a los preparativos del referéndum- la consulta se realizará sobre la oferta original, que es la única válida pues fue aprobada por el parlamento.

La primera ministra, la socialdemócrata Jóhanna Sigurdaóttir, era partidaria de suspender el referéndum y apostar por un nuevo acuerdo pero la cancelación de la consulta no era posible sin la aprobación de la oposición.

Un acuerdo con Holanda y el Reino Unido es clave para Islandia pues supondría ayudas internacionales y un acercamiento a la UE

Lograr poner en práctica un acuerdo con Holanda y el Reino Unido es clave para Islandia pues le daría la posibilidad de recibir ayudas internacionales e impulsar su acercamiento a la Unión Europea.

Sin la puesta en práctica del acuerdo, o de un nuevo acuerdo mejorado, los créditos prometidos por el FMI y los países del norte de Europa se verían bloqueados, lo que pondría a Islandia en una grave situación presupuestaria y podría llevarla, incluso, al borde de la bancarrota.

Además, las negociaciones para el ingreso a la UE podrían verse empantanadas.

La norma afecta a ahorrados holandeses y británicos que confiaron en los altos intereses que ofrecían los bancos islandeses, que a la postre se vieron duramente golpeados por la crisis financiera.

La indemnización de 34.000 inversores alemanes por parte del Kaupthing Bank ya se reglamentó en el verano pasado.

El costo de la indemnización a los ahorradores de Icesave equivaldría a dos terceras partes del presupuesto anual de Islandia.