Las colas en los centros de salud han ido a menos en las últimas semanas gracias a que la instalación del nuevo programa informático que controla los datos de los pacientes, el célebre Diraya, se ha interrumpido, según CC OO.

Tras implantarse en los ambulatorios que más población atienden (dos tercios del censo andaluz), los colapsos en el sistema ya no se producen y los tiempos de espera han disminuido. Y es que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha optado por aparcar la digitalización de los historiales en los pequeños municipios para evitar la formación de colas.

Por tanto, un tercio de la población andaluza tendrá que esperar para que sus expedientes pasen a la nueva base de datos.

«El hecho de que no se haya implantado en más centros ha evitado que el sistema se sobrecargue», explica el secretario de Sanidad de CC OO en Andalucía, Leonardo Romero. «Sigue habiendo problemas, pero no tan dramáticos como antes».

La Junta tiene previsto que el Diraya esté en todos los centros de salud a finales de año y llegue a los hospitales en 2007.

Lo bueno (junta)

La cita se consigue antes: El paciente sale del médico de familia con el volante del especialista cuya atención precisa.

Pedir número en cualquier momento: A cualquier hora, por teléfono o Internet.

Receta electrónica: Los enfermos crónicos no necesitarán ir a su centro de salud para renovar sus tratamientos.

Lo malo (cc oo)

Prisas por instalarlo: No se instala pensando en evitar problemas, sino en cumplir una promesa electoral.

Formación insuficiente del personal: Piden un manual de usuario y más cursos.

Falta plantilla: Según el sindicato, es necesario aumentar el personal en todos los servicios de atención al usuario.