Vaclav Klaus
El presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, en una imagen de archivo. REUTERS

El Tribunal Constitucional de la República Checa rechazó el recurso presentado por un grupo de senadores conservadores contra el Tratado de Lisboa, con lo que se despeja el último obstáculo para su aprobación.

La Carta de Derechos Fundamentales no contraviene la Carta Magna

El presidente del tribunal, Pavel Rychetsky, anunció hoy la decisión minutos después de comenzar una audiencia sobre la apelación.

El jurista indicó que el texto comunitario "no contradice la Constitución de la República Checa", con lo que se rechaza la argumentación de los senadores euroescépticos de que el Tratado de Lisboa limitaría la soberanía del país, al traspasar importantes competencias a los órganos comunes de la Unión Europea (UE).

Rychetsky señaló que la magistratura no puede permitir el "activismo judicial" de definir de manera fija conceptos de soberanía o qué competencias se pueden trasladar a la Comisión Europea (CE), ya que "se trata de una decisión política que no puede dejarse al Tribunal Constitucional".

Por ello, esta magistratura no considera posible "de manera autoritaria decidir el catálogo de competencias que pueden transferirse". La magistratura checa también estimó que "no ve que la incorporación de la Carta de Derechos Fundamentales al derecho primario de la UE contravenga la Carta Magna".

Eximida de la Carta de Derechos Fundamentales

La República Checa quedó, sin embargo, eximida de dicha Carta en el reciente Consejo Europeo celebrado en Bruselas, ya que esa era la condición del presidente del país, Vaclav Klaus, para firmar el Tratado de Lisboa. Rychetsky consideró como "irrelevantes" algunos de los argumentos contra el tratado presentados por el euroescéptico Klaus.

La República Checa es el único de los 27 socios comunitarios que aún no ha ratificado el documento que reformará las estructuras de la UE. El Parlamento checo ya aceptó el texto hace meses, pero Klaus ha esgrimido hasta la fecha distintos motivos para no firmarlo, aunque la pasada semana dijo que lo rubricaría si el Tribunal Constitucional daba su visto bueno al documento.