Agresión sexual
Un agente de la Guardia Civil pasea este miércoles junto al autobús donde se cometió la agresión sexual a las menores. JORGE PARÍS

El guardia civil que conducía el autobús en el que dos niñas sufrieron presuntamente una agresión sexual por parte de un grupo de compañeros del instituto de Villalbilla (Madrid) ha sido suspendido de funciones durante cuatro días por su jefe de unidad.

Al agente se le abrirá previsiblemente otro expediente por haber incurrido en un delito de omisión del deber de socorro

Así lo ha informado un portavoz de la Guardia Civil, que ha señalado que la suspensión obedece a la apertura de un expediente por una posible falta muy grave en contra del régimen de incompatibilidades al que están sujetos los agentes del instituto armado, que le habría impedido ocuparse como conductor de un autobús escolar, tal y como adelantó este jueves en exclusiva 20 Minutos.

El instituto armado supo de la condición de guardia civil del conductor el pasado miércoles por la noche, y a la mañana siguiente su jefe de unidad -el agente está adscrito al Servicio de Material Móvil- le abrió una información y envió el parte disciplinario a la Dirección General. Mientras ésta resuelve, el jefe de unidad acordó la suspensión cautelar de funciones por el plazo máximo de cuatro días que le permite el reglamento.

Omisión del deber de socorro

El portavoz de la Guardia Civil ha añadido que aunque previsiblemente al agente se le abrirá otro expediente por su conducta durante la presunta agresión a las niñas, ya que habría incurrido en un delito de omisión del deber de socorro, esto no sucederá hasta que haya una imputación penal por parte de un juez.

Además, mientras se instruye la causa en el Juzgado el expediente administrativo quedará paralizado a la espera de la resolución del magistrado.

De momento, el guardia civil sólo ha prestado declaración en dependencias policiales, donde ha sido interrogado acerca del testimonio de las menores, que aseguran que no hizo nada para evitar que fueran agredidas por sus compañeros.

Cuando sucedieron los hechos denunciados, el agente conducía el autobús de la empresa Sabroso Fraile que transportaba a los escolares desde el instituto Atenea, del municipio madrileño de Villalbilla, hasta sus respectivas localidades tras una actividad extraescolar.

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