'This Is It'
Michael Jackson, en 'This Is It'. Sony

Han pasado cuatro meses desde la muerte de Michael Jackson. Su fallecimiento, aunque inesperado, tenía algo de previsible: la persona había sido devorada por el personaje, y este tenía mucho de caricatura siniestra. Los escándalos, la decoloración de la piel, la deformación facial, habían hecho irreconocible al artista capaz de vender cientos de millones de discos y convertirse en el ídolo de millones de personas. Michael Jackson había muerto, sí, pero lo que interesaba era el porqué y el cómo, no el quién. Ese, el auténtico Michael Jackson, llevaba ya tiempo enterrado.

El auténtico Michael Jackson llevaba ya tiempo enterradoLas necrológicas hablaban de un esperpento politoxicómano que, incapaz de volver a hacer arte, había sucumbido a la desesperación y el exceso. Su muerte, su funeral y, desde luego, la película que pronto se estrenaría sobre la que iba a ser su última gira parecían prometer más comercio y morbo que emoción y magia. This Is It, película que se estrena este miércoles, estaba desde el principio, y como su protagonista, bajo sospecha.


Quizá por eso, el arranque de este incomparable retrato puede causar extrañeza. Nunca se ha podido ver a un pintor genial dando sus últimas pinceladas, o a un compositor magistral tarareando su última canción. La mirada omnipresente de los nuevos tiempos, el cóctel de tecnología, oportunismo y la propia excepcionalidad de Jackson sí han dejado un documento final sobre él. Al morir, Jackson no era un pelele ridículo clamando por un cóctel de somníferos. No era un ser patético que dejaría, además de canciones antiguas, carnaza para cotillas e inventores de chistes macabros. Jackson murió, pero tenía algo entre manos. Un algo rebosante de orgullo, talento y vida.

'This Is It' no idealiza
a Michael Jackson,
se limita a mostrarlo
This Is It no es un documental al uso. No es el clásico canto fúnebre, la loa al difunto, el golpe bajo y él hurgar en el sentimentalismo. Es un viaje al mundo del espectáculo, a la historia de la música, a la gestación de una de esas obras de arte que nos enorgullecen de ser humanos. This is it es la crónica del cotidiano e ilusionado esfuerzo de un grupo de privilegiados que persigue la perfección, la felicidad del público, liderados por un tipo dado por muerto antes y después de morir.

This Is It no exprime ni idealiza a Michael Jackson, sino que se limita a mostrarlo. No es una excusa para ganar dinero, sino un regalo para el espectador y un motivo para regresar a los cines. Nada del testamento de un genio: a base de emoción, respeto y verdad, es una maravillosa manera de redescubrirlo.