'Esta propuesta se corresponde con lo que el presidente ha visualizado y es posible trabajar más con ella', declaró la oficina de Klaus en un comunicado.

Klaus, que aún no ha firmado el tratado, quiere que la UE garantice a la República Checa una opción que garantizaría que el país no se verá expuesto a ninguna petición de propiedades por parte de los alemanes expulsados tras la Segunda Guerra Mundial.