La venta de partes del cuerpo no sólo es contraria a la ética, también conlleva más riesgos para el donante y el receptor que los trasplantes voluntarios y libres, sostiene el informe de 98 páginas.

'Nosotros afirmamos como un principio que no debería coincidir una ganancia económica con la obtención de órganos y tejidos para trasplantes', afirmó el académico de la Universidad de Pensilvania Arthur Caplan, uno de los autores del texto, en una rueda de prensa.

A pesar de que existen propuestas para crear un mercado legal de trasplantes comerciales, 'nos parece que pagar a cambio de órganos sigue siendo una situación que explota a los pobres, a la gente que no tiene opciones en casi todas las partes del mundo, cuando venden un órgano', afirmó Caplan.

Aunque los datos sobre la escala del tráfico de órganos son escasos, el informe citó estimaciones de que entre el 5 al 10 por ciento de unos posibles 68.000 trasplantes de riñón en todo el mundo son el resultado de esta práctica.

El informe destacó lo que llamó 'turismo de trasplantes', en el que personas ricas de países de Europa occidental, Norteamérica y zonas de Asia visitaban naciones pobres de África, Asia, Europa del este y Sudamérica para obtener órganos.

Un 'paquete' que incluye el viaje y la operación de trasplante podría costar entre 70.00 a 160.000 dólares (entre 47.000 y 108.000 euros, aproximadamente), señaló el estudio, y la mayor parte de los fondos se distribuyen entre los profesionales e intermediarios involucrados en la transacción, y no en el donante.

'Las personas pobres y vulnerables venden sus órganos para resolver sus desesperadas necesidades económicas', sostiene el texto, presentado el martes a delegados de la ONU en una reunión. 'El abuso, los fraudes y la coerción son comunes', agregó.

Varios estudios indican que la salud de los vendedores de órganos ha empeorado, en cifras que oscilan entre el 58 y el 86 por ciento de los casos, afirma el reporte. En cuanto a los receptores, un estudio sobre canadienses que compraron órganos en el extranjero mostró un 60 por ciento de supervivencia tres años después, 'muchísimo menos' que en donaciones altruistas.

El Consejo de Europa, un organismo paneuropeo de derechos humanos, ya tiene una convención contra el tráfico de órganos. Sin embargo, no existe un tratado de la ONU al respecto, si bien el organismo ilegalizó el tráfico de personas para transplantes.

Una resolución de la Asamblea General en 2004 instó a los estados miembros a adoptar leyes contra el tráfico de órganos, pero el informe conocido esta semana señaló que éstas aún no existen o son ignoradas por muchos países, aunque Caplan dijo que la situación está mejorando.