Medios locales especularon con que el veredicto podría ser inminente sólo un día después de que 15 jueces del Tribunal Constitucional empezaran a estudiar la inmunidad que ampara a los cuatro principales altos cargos de Italia: el presidente, el primer ministro y los presidentes de las Cámaras del Parlamento.

El abogado del estado que representa a Berlusconi ha advertido de que si el alto tribunal revoca la ley, introducida por el político conservador el año pasado, estaría tan enredado en casos legales que sería incapaz de llevar a cabo adecuadamente su trabajo como primer ministro.

Sus aliados de centroderecha han amenazado incluso con elecciones anticipadas si continúan lo que califican de 'ataques concéntricos' contra Berlusconi sobre su vida privada y sus negocios, aunque el primer ministro prometió esta semana cumplir su mandato hasta el final, en 2013.

Una respetada figura de la oposición, el filósofo alcalde de Venecia, Massimo Cacciari, dijo que el veredicto 'podría ser catastrófico y crear una situación muy delicada en nuestro país, con Berlusconi difícilmente capaz de continuar como si no hubiera sucedido nada'.

La 'ley Alfano', una de las primeras medidas adoptadas el año pasado por Berlusconi tras llegar al cargo por tercera vez, paralizó todas las causas en su contra, incluyendo una en la que es acusado de sobornar al abogado británico David Mills para que diera falso testimonio para proteger sus negocios.

Otros dos casos, uno que le acusa de fraude fiscal y falsa contabilidad en la compra de derechos televisivos por su grupo Mediaset y otro que le acusa de intentar corromper a senadores de la oposición, también han sido congelados. Berlusconi niega cualquier irregularidad.

Los fiscales de esos casos apelaron al Tribunal Constitucional, alegando que la inmunidad viola principios fundamentales como la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

El fallo se produce en un momento en el que los habitualmente altos niveles de aprobación del primer ministro de 73 años se han visto erosionados por una serie de escándalos sexuales, incluyendo la presencia de prostitutas en fiestas en su casa.

El centroderecha planea una manifestación masiva en las próximas semanas para expresar su solidaridad con Berlusconi ante una creciente oposición, que según el político y empresario ha sido orquestada por la prensa de izquierdas y por magistrados tendenciosos.