Israel sitúa a su Ejército a las puertas de la ciudad de Gaza mientras la ONU denuncia bombardeos cerca de tres hospitales

Vehículos blindados y soldados del ejercito israelí agrupados en una zona indeterminada del frente.
Vehículos blindados y soldados del Ejército israelí, agrupados en una zona indeterminada del frente.
EFE/Manuel Bruque
Vehículos blindados y soldados del ejercito israelí agrupados en una zona indeterminada del frente.

La ofensiva terrestre de Israel sobre la Gaza ha comenzado. En la madrugada de este lunes los carros de combate y la infantería israelí se adentraron varios kilómetros en el este de la Franja, alcanzado la carretera de Saladino, la vía principal que cruza de norte a sur el enclave palestino. Las fuerzas terrestres han llegado hasta las afueras de la capital, donde se han producido enfrentamientos con las milicias de Hamás. Todo ello apoyado con ataques aéreos, que también han destruido varias zonas residenciales gazatíes; y que, según la organización islamista, en estas tres semanas habrían acabado con la vida de más de 8.300 personas. Aunque Israel asegura que los ataques se realizan contra objetivos militares, la ONU ha alertado de que los últimos bombardeos de Tel Aviv han impactado cerca de tres hospitales

El portavoz del Ejército israelí, Daniel Hagari, ha reconocido que se ha dado luz verde a "una operación terrestre extendida en la Franja". Este sería el inicio de la "nueva fase" del conflicto que se había anunciado el fin de semana y que consistiría en invadir el territorio de Gaza hasta "acabar con Hamás". "Los terroristas se están juntando en zonas de reunión para intentar golpear a nuestras fuerzas y los atacamos desde el aire", ha afirmado. Solo en los últimos días, las Fuerzas de Defensa israelíes aseguran haber atacado 600 objetivos, incluyendo almacenes de armas, lanzaderas de misiles antitanque y escondites del grupo islamista.

"Avanzamos sobre el terreno, identificamos a los terroristas y atacamos desde el aire. Los combates están en marcha dentro de la Franja", ha indicado el portavoz castrense, que ha reconocido que la ofensiva "se intensificará". Así, el Estado hebreo ha anunciado que durante la operación se ha liberado a una soldado israelí rehén de Hamás y se ha matado a cuatro cargos de la organización islamista: Yamil Baba, un comandante de la fuerza naval; Muhamad Safadi, comandante de una formación anticarro del Batallón Tafá; Muaman Hegazi, miembro de este mismo batallón, y Muhamad Abdalá, alto cargo en la "sede de producción de la organización terrorista".

Por su parte, Hamás ha negado los avances de Israel y dice que la presencia de carros de combate al sur de la ciudad de Gaza eran simplemente "una incursión" en la zona. "Lo que pasó fue una incursión por parte de unos pocos carros de combate del Ejército ocupante y un buldócer desde una zona agrícola en Juhr al Dik", afirman. "En estos momentos no hay presencia de vehículos militares de la ocupación en la calle Saladino y el movimiento de los ciudadanos ha vuelto a la normalidad", añaden. 

Así mismo, Hamás asegura que desde el 7 de octubre -cuando realizaron un ataque contra suelo israelí, dejando 1.400 muertos y 239 rehenes- han muerto más de 8.300 palestinos a causa de los bombardeos de Israel. Además, entre los fallecidos habría 3.457 niños y el número de heridos asciendo a los 21.000.

La ONU advierte sobre los bombardeos israelíes

Durante el fin de semana, los bombardeos de Israel se han intensificado y, según Naciones Unidas, han impactado en las inmediaciones de tres hospitales de Gaza, entre ellos el más importante, el de Shifa. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU ha recordado que "los diez hospitales aún operativos en la ciudad de Gaza y en el norte han recibido repetidas órdenes de evacuación en los últimos días" y que en ellos se refugian unos 117.000 desplazados internos y miles de pacientes.

Tanto esta Oficina de la ONU como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han reconocido que "es imposible evacuar a los pacientes sin poner en riesgo sus vidas". Además, el sur de Gaza, donde Israel ha pedido a los palestinos que se refugien, no es un lugar seguro, ya que también se producen bombardeos diariamente. "Los ataques aéreos parecen estar destruyendo de forma sistemática áreas residenciales enteras", denuncia el informe de Naciones Unidas, que cita bombardeos en Jabalia que causaron la muerte el domingo de al menos 26 personas. 

En ese contexto, la situación humanitaria continúa siendo crítica pese al ingreso de ayuda. Al menos 26 camiones entraron este lunes en la Franja después de pasar una inspección por parte de las autoridades israelíes. Estos camiones van cargados con agua, alimentos y suministros médicos, pero ninguno lleva combustible, al haberlo vetado Israel para evitar que llegue a Hamás. Organizaciones internacionales advierten que el combustible es un elemento indispensable y que de no llegar a Gaza los hospitales, comercios de alimentación y plantas potabilizadoras dejarán de funcionar.

Por el paso de Rafah, que conecta Egipto con Gaza, han ingresado una media de 12 camiones por día, una cifra insuficiente a tenor de la situación en el enclave palestino. Según Naciones Unidas, antes de que empezara la guerra entre Israel y Hamás unos 500 camiones de ayuda humanitaria entraban a diario en una región ya de por si pauperizada.

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