Impuestos y tasas, la contribución del bilbaíno
Impuestos y tasas, la contribución del bilbaíno.

Los bilbaínos no tendrán que pagar más impuestos y mayores tasas municipales en 2009. Ni por la OTA, ni por la contribución, ni por las basuras...

El Ayuntamiento ha decidido congelar la totalidad de tributos de la ciudad para que los ciudadanos afronten mejor la situación de crisis económica. Es la primera vez en décadas que se congelan.

Pero todo ello tendrá una clara repercusión en los gastos e inversiones públicas en la ciudad el año que viene. Las arcas municipales dejarán de ingresar, vía tasas e impuestos, ocho millones de euros.

El Impuesto de Actividades Económicas (IAE), plusvalías las licencias de obras y de construcción serán los que más se resentirán, sobre todo, al haber menos obras y edificios en construcción en la ciudad.

La reducción de ingresos vía tasas e impuestos será un gran indicador de la bajada en los presupuestos de 2010Esos ocho millones de euros menos no son una gran suma respecto al presupuesto total de la ciudad, este año de 638,5 millones de euros, pero si un importante indicador de la grave recesión que van a sufrir las cuentas municipales, según explicaron ayer los responsables de la Hacienda local.

La principal fuente de financiación es Udalkutxa, el fondo que la Diputación destina a los municipios. En 2008 supuso el 60% de los ingresos de Bilbao.

Pero este año, al ajustar la financiación , Bilbao tendrá que devolver unos 70 millones de euros a la Diputación. Y, lo que es más, esos fondos serán muy inferiores en 2010.

Vamos, que el Ayuntamiento tendrá que apretarse el cinturón: «Garantizamos la calidad de los servicios, pero habrá menos inversiones, menos mejoras en la ciudad».

PACTOS Y DEUDA PARA SOPORTARLO

La clara reducción en los presupuestos de Bilbao para el año que viene ha llevado al consistorio bilbaíno a plantearse soluciones alternativas. Una de ellas, que la Diputación y el Gobierno vasco permitan el pago aplazado de las deudas de la administración local.

Además, Bilbao recurrirá al endeudamiento, aunque «con tacto». Y, para continuar las obras en la calle, utilizará la segunda parte del Plan E del Estado.