El municipio cántabro de Ampuero vivió este domingo una auténtica batalla campal que acabó con varias denuncias y con la asistencia hospitalaria a una decena de personas. Y es que lo que surgía como una manifestación antitaurina en contra de los encierros y corridas de toros que la localidad está a punto de celebrar con motivo de sus fiestas patronales terminó en enfrentamientos verbales y físicos entre organizadores, vecinos del pueblo y peñas taurinas.

Comenzaron a lanzarnos piedras, huevos y petardos La manifestación no recibió una buena acogida de este pueblo, que cuenta con una importante tradición taurina. Convocados por la organización de defensa de los animales Huellas Cantabria, medio centenar de activistas acudieron este domingo a Ampuero para protestar contra los festejos. “Comenzaron a lanzarnos piedras, huevos y petardos”, asegura Russell Simoni, presidenta de la asociación, al tiempo que subraya que fueron recibidos con insultos y empujones de miembros de la peña taurina El Burladero.

Los hechos fueron grabados por algunos manifestantes con el objetivo de “dejar constancia” y poder denunciarlos, según aseguran. Pero ello no hizo más que aumentar el malestar de los vecinos, que lo tomaron como “una provocación”, según explica Amaya Fernández, presidenta de la peña taurina El Burladero, a 20minutos.es. “Nos grababan con cámaras y nos provocaban lanzándonos besos”, cuenta Fernández, que resalta que los antitaurinos “tienen todo el año para manifestarse” y que “provocan haciéndolo antes de las fiestas”.

Nos grababan con cámaras y nos provocaban lanzándonos besos Asimismo, Fernández insiste en que la peña que preside no es violenta y que "los insultos y forcejeos se produjeron por ambas partes". Una opinión que no comparten los activistas antitaurinos, que aseguran “haber pasado miedo” en los incidentes. "No esperábamos para nada esta reacción”, destaca Russell Simoni, que afirma no haberse encontrado nunca antes “con una violencia así”.

Los manifestantes critican además que no hubiera una mayor presencia policial en la protesta y que finalmente debieran salir escoltados de ella para acceder a un autocar. “Rompieron hasta la luna del autobús”, asegura Simoni.