El juez del 'caso Ghali' mantiene a Laya imputada y deduce que Sánchez "dirigió" la operación que trajo al líder polisario

  • Ha acordado el archivo provisional de la investigación para el exjefe de gabinete de Exteriores Camilo Villarino.
  • Dice que la gestión del Gobierno refleja "la buena voluntad de quien decide ayudar un enfermo y una actitud humanamente irreprochable".
González Laya dijo que la entrada de Ghali fue con "discreción" por las "aristas políticas" entre Marruecos y Argelia
La exministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya.
Fabian Simon

El titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza, a cargo de las pesquisas sobre la entrada en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, ha acordado el archivo provisional de la investigación para el exjefe de gabinete del Ministerio de Asuntos Exteriores Camilo Villarino. Y aunque ha desestimado la petición de la Abogacía del Estado de cerrar las diligencias sobre la exministra Arancha González Laya, también admite que ve "sumamente improbable" encontrar "algún indicio más" en esta investigación.

El Juzgado investiga la entrada en España de Ghali, toda vez que ingresó al país a través de la Base Aérea de Zaragoza la noche del 18 de abril de 2021 sin pasar por controles de frontera ni de documentación, para luego ser trasladado al Hospital San Pedro de Logroño para ser atendido por covid-19.

En un auto al que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado coincide con la Fiscalía en que sería oportuno el archivo provisional "al menos en cuanto a la falsedad documental atribuida a los dos representados por la Abogacía", en referencia a la exministra y su jefe de gabinete. Por eso, González Laya continúa investigada por prevaricación y no por encubrimiento o falsedad. 

"Hasta el momento no se ha conseguido indicio alguno de que participaran en la falsificación de un documento de identificación personal o en la presentación del mismo en el Hospital de San Pedro, de Logroño", señala el juez, quien añade que "tampoco cabe hablar de un encubrimiento de los delitos por los que se investigaba a Brahim Ghali en dos causas distintas" en la Audiencia Nacional. Según explica, el encubrimiento implica que los investigados debían conocer la comisión del delito, "algo difícilmente predicable".

En cuanto a la posible prevaricación, que ha sido el motivo principal de la instrucción hasta el momento, el juez ha admitido que "no es fácilmente apreciable, sobre todo respecto de Camilo Villarino, por lo que más adelante se dirá, si bien aún no puede desecharse su existencia al momento actual".

Lasala subraya que "lo realmente trascendente a los efectos de la prevaricación" es aclarar si se decidió asistir a Brahim Ghali y permitir su acceso a España "a sabiendas de que estaba interesada su declaración como investigado en dos causas penales e intentada su localización en varias ocasiones, acordando no comunicar nada" a la Audiencia Nacional y "asegurando igualmente las condiciones necesarias para que nadie lo pudiera hacer".

En el marco de la resolución, y tras repasar los hechos hasta ahora recogidos en el procedimiento, el juez deduce que -teniendo en cuenta que participaron autoridades y funcionarios de Exteriores, Interior y Defensa- lo que le dice la ley es que "el presidente del Gobierno dirigía esta actuación conjunta", si bien no lo puede constatar.

"Pues bien, promovida la cuestión por la titular de Asuntos Exteriores tras recibir una llamada desde Argelia, la decisión última correspondía al presidente del Gobierno, sabiendo los ministros de Interior y de Defensa que por tal decisión habían de comunicar a determinadas autoridades y funcionarios de sus departamentos que siguieran las instrucciones que diera Camilo Villarino sobre este particular", explica.

Pese a todo ello, el titular del Juzgado admite que es "poco" lo que se ha conseguido en el marco de la investigación y asegura que, a la espera de alguna diligencia encaminada fundamentalmente hacia la acreditación de la posible falsedad y otra sobre ficheros policiales, "es sumamente improbable encontrar algún indicio más, más aún cuando han sido invocados frecuentemente deberes de secreto profesional cuando no la Ley de Secretos Oficiales".

Y además, Lasala aprovecha su escrito para indicar que las gestiones del Ejecutivo "reflejan la buena voluntad de quien decide ayudar al enfermo y una actitud humanamente irreprochable". Eso sí, subraya que el médico responsable de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Logroño llegó a advertir de que la atención médica que Ghali había recibido en Argelia era "prácticamente" la misma que en Logroño.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento