Tabaco
El tabaco mata a más de un tercio de quienes lo consumen regularmente. ARCHIVO
El Ministerio de Sanidad se plantea por primera vez ampliar la Ley Antitabaco para prohibir fumar en todos los lugares públicos, incluidos los bares y lugares de ocio, ha avanzado la titular de este departamento,
Trinidad Jiménez. "Estamos preparados para plantearnos ampliar los términos de aplicación de la Ley", ha señalado la ministra.

Las personas que fuman utilizan más los servicios sanitarios y consumen más fármacos

Jiménez ha explicado que la Ley está en "fase de evaluación", para ver cuál es el grado de éxito en su aplicación, y ha agregado que lo siguiente será ampliar las áreas libres de humo. La ministra ha reconocido que la Ley contra el tabaco produjo un efecto "muy beneficioso en su momento", ya que, al año siguiente de que se aprobara, habían dejado de fumar más de un millón de personas.

No obstante, ha declarado que "en este momento" las autoridades sanitarias se han encontrado con que existen "muchas lagunas" en su aplicación, por un lado, y por otro, que "ése carácter disuasorio inicial no se ha completado". Jiménez ha subrayado que "la prohibición de fumar en espacios públicos se ha extendido prácticamente a todos los países europeos" y a algunos, como Turquía, que tienen "una tradición de consumo muy alto".

Las razones que ha esgrimido la titular de Sanidad para ampliar los espacios sin humo son que el tabaquismo es "un problema de salud pública" y que, además, es preciso velar por "el buen funcionamiento y el uso racional de los servicios sanitarios". "Las personas que fuman utilizan más los servicios sanitarios y consumen más fármacos, lo que aumenta los gastos sanitario y el farmacéutico", ha aseverado.

Cajetillas disuasorias

Ha indicado que "en muy poco tiempo" se incorporarán a las cajetillas de tabaco los nuevos pictogramas que disuaden de este hábito, entre los que, previsiblemente, figuran pulmones destrozados, tumores en carne viva o dentaduras podridas. La titular de Sanidad ha abundado en que el tabaco mata, no solamente desde el punto de vista de las afecciones respiratorias o el cáncer de pulmón, sino también por ser un factor de riesgo para sufrir infartos y cardiopatías.

Actualmente está permitido fumar en restaurantes y bares de menos de cien metros cuadrados, que suponen el 80% del total, con lo que los efectos prácticos de la Ley son muy limitados. De hecho, sólo 40.000 de los más de 350.000 locales de ocio existentes en España están libres de humo o cuentan con espacios compartimentados para los fumadores.