Retrato robot de los correos de la droga: mujeres jóvenes, extranjeras y con hijos

  • El narcotráfico llevó a la cárcel al 48% de las reclusas.
  • El Ministerio del Interior reflexiona sobre sus elevadas penas, que las desarraiga de su familia y de sus países de origen.
Yolanda (ecuatoriana), Mercedes (dominicana), Shakira (colombiana) y Milagros (dominicana).
Yolanda (ecuatoriana), Mercedes (dominicana), Shakira (colombiana) y Milagros (dominicana).
Jorge París

Son el último eslabón de la cadena del narcotráfico, y aunque infringieron la ley, se sienten víctimas. Antes, en el argot carcelario, las llamaban las BBC, porque su viaje tenía sólo tres escalas: Bogotá (Colombia), el aeropuerto de Barajas (Madrid) y Carabanchel (la cárcel). Ahora la C se ha cambiado por la M, la de Madrid I, la prisión para mujeres de Alcalá de Henares.

La historia se repite en un alto porcentaje. Actualmente hay 6.020 mujeres en las cárceles españolas (4.463 ya penadas y 1.557 preventivas). Del primer grupo, las ya juzgadas, 2.132 están en prisión por traficar con estupefacientes, el 48% del total. Son los correos de la droga.

Traficar con cocaína, hachís o heroína es el principal delito entre las reclusas en españa. Aunque la media de edad es de 36 años, "los correos de la droga son cada vez chicas más jóvenes, de 25 años de media", señalan en Instituciones Penitenciarias.

Desde Prisiones explican que no sólo son delincuentes, en muchos casos también víctimas; que detrás de cada expediente se esconde un drama. "Las penas por estos delitos son muy altas, de 9 a 12 años. Son mujeres que dejan hijos en sus países. Con estas condenas las estamos desarraigando de sus familias. Tenemos que pensar qué tipo de reinserción estamos buscando", reflexiona Mercedes Gallizo, directora general de Instituciones Penitenciarias.

"Tarifa plana"

Y es que da igual que las chicas intenten meter un kilo de cocaína que siete. La condena suele ser siempre la misma, lo que ellas llaman "tarifa plana", normalmente entre nueve y diez años de prisión.

Muchas de ellas aceptan ser expulsadas al cumplir tres cuartas partes de su pena para poder volver a casa y ver a sus hijos.

"La verdad es que son verdaderas tragedias. Lo hacen por necesidades económicas. No conocen nada de España, sólo las dependencias policiales de Barajas y de allí al juez y nueve años en una cárcel. No vuelven a ver a sus hijos. Sólo mantienen el contacto telefónico. Son las madres de locutorio", señalan fuentes de la prisión de Madrid I.

Aquí hay ahora 557 internas, de las que 344 son extranjeras. El 80% está por tráfico de drogas. La mayoría son latinoamericanas, sobre todo de República Dominicana, Colombia, Argentina, Venezuela, Bolivia...

20 minutos ha hablado con varias de ellas. La mayoría reconoce que querían conseguir dinero rápido y fácil. Lo necesitaban para su familia. Unas aseguran que lo hicieron sólo una vez y las pillaron; otras dejan entrever que ya habían hecho varios viajes. Pero coinciden en una cosa: todas se sienten utilizadas en este 'negocio'.

"Nos usan para pasar pequeñas cantidades. Hay chivatazos a la Policía y mientras a nosotras nos cachean y nos detienen otros cargamentos más grandes que vienen detrás pueden pasar más desapercibidos", señala Shakira, colombiana de 28 años.

Cocaína en la vagina y el ano

Las Fuerzas de Seguridad que trabajan en el aeropuerto de Barajas están detectando cómo últimamente los correos de la droga femeninos ocultan la cocaína en sus vaginas e incluso en sus anos. En febrero de este año una nigeriana llevaba 400 gramos en su vagina. En abril tres jóvenes dominicanas también utilizaron esta táctica: entre 550 y 650 gramos cada una en la vagina. El 15 de julio otra joven de 27 años se había metido la coca en un tubo metálico y éste en la vagina. También había ingerido bolas de coca.

TESTIMONIOS

Yolanda Palma. Ecuatoriana, 30 años

"Mi mujer y yo fuimos engañadas"

Defiende su inocencia con convicción. "Tenía un trabajo de 1.600 € en España y un hijo de 13. Mi mu-

jer y yo creíamos que traíamos de Argentina bombones, pero dentro había siete kilos de coca. Nos han caído diez años. Nos engañaron y no pudimos demostrarlo".

Mercedes Ramos García. Dominicana, 40 años

"Creí que iba con un kilo y llevaba cuatro"

Afirma que la engañaron. "Me dijeron que llevaría un kilo de coca y me metieron cuatro". Detenida en 2005, le han caído nueve años. "Lo hice para que mi hijo estudiara la carrera militar. He estado dos años con depresión por no ver a mis tres hijos".

Shakira Bartley Salmo. Colombiana, 28 años

"Estaré nueve años sin poder ver a mi hija"

Llevaba tres kilos de  coca ocultos en el doble fondo de las maletas. Detenida en 2006, su condena es de nieve años y "un día", recalca el "día" con ironía. "Estaré todo este tiempo sin poder ver a mi hija, que ya tiene siete años. No tiene padre y sólo puedo hablarle por teléfono".

Milagros S. Evangelista. Dominicana, 30 años

"Necesitaba dinero y me dejé llevar"

Detenida en 2006 con seis kilos, le han caído diez años. "Necesitaba dinero y me dejé llevar, no lo pensé. Mi madre está aquí, pero mis hermanos y mi marido, no. Saldré en 2016 y lo primero que haré es irme de vacaciones con mi esposo, si no me ha dejado antes".

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