Elecciones en Irán
Un partidario de Ahmadineyad celebra su victoria en las elecciones. AGENCIAS

Al grito de "éste no es mi voto" y "abajo el Gobierno golpista", cientos de personas salieron este sábado a las calles de Teherán para pedir la anulación de los comicios presidenciales iraníes, en los que el presidente Mahmud Ahmadineyad ha sido reelegido por amplia mayoría.

Nos han engañado, esta no es la decisión del pueblo iraní


Las protestas, reprimidas con violencia por las fuerzas de seguridad se recrudecieron después de que candidato derrotado, el reformista Mir Husein Musaví denunciara la intervención de una "mano negra", que, en su opinión, ha puesto en peligro el futuro del país y la estabilidad de la República Islámica.

Al mismo tiempo que el presidente de Irán se dirigía a sus conciudadanos, miles de seguidores del candidato derrotado se manifestaban en la principal avenida de Teherán para exigir que se repitieran unos comicios cargados de irregularidades.

Ataviados con el color verde, que ha sido su distintivo durante la campaña electoral, los congregados llegaron hasta la plaza de Fatemí, cercana al Ministerio de Interior, donde fueron reprimidos con violencia por los cientos de policías y milicianos islámicos que desde anoche tienen tomada la zona.

Agentes de uniforme con porras en las manos y otros vestidos de paisano trataron de amedrentar a los congregados, en su mayoría jóvenes y muchas mujeres, durante el recorrido.

Las mismas escenas de enfrentamiento se repitieron en diferentes puntos de la metrópoli.

"Nos han engañado. Todo el mundo pudo verlo. Ésta nos es la decisión del pueblo iraní", explicaba a Efe una joven dependiente que como muchas otras se había unido de forma espontánea a la marcha verde que descendía por la avenida Vali-e Aser.

La polémica se ha disparado en la capital de Irán después de que el ministerio de Interior concediera una contundente y sorprendente victoria al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, con más del 67 por ciento de los votos. Nada más cerrarse las urnas, Musaví se atribuyó la victoria y denunció numerosas irregularidades en favor del mandatario ultraconservador. "La actitud de este gobierno fue muy mala porque no supo aceptar el comportamiento de la gente que quería un cambio.

La jornada del viernes se caracterizó por la afluencia masiva a las urnas, las denuncias de la oposición y algunos actos de violencia

Estoy seguro de que la persona que finalmente ganó estás elecciones fui yo. Lo hice con gran diferencia de votos sobre el segundo candidato", afirmó. Musaví quiso agradecer el apoyo del pueblo iraní, que en su opinión "ha entendido la situación del país". "Mucha gente salió a la calle y votó, y eso significa que entendieron la situación que atraviesa el país.

Lo que sucedió hoy fue increíble", afirmó Musaví. Sin embargo, pocos minutos después la agencia estatal Irna se adelantaba a la Comisión Electoral Nacional y aseguraba que el presidente había ganado los comicios con más del 60 por ciento de los sufragios.

Victoria de Ahmadineyad

Ese índice ha sido mantenido de forma casi inalterada por el ministerio de Interior desde que cerca de la medianoche adelantara los primeros resultados preliminares con tan sólo el 19 por ciento de las urnas abiertas. A las diez de la mañana hora local, el ministerio insistía en que con el 94 por ciento escrutado Ahmadineyad había conseguido el 64,78 por ciento de los sufragios, el doble que su rival.

Poco antes del cierre de los colegios, la Policía iraní ya había aislado a cal y canto el ministerio de Interior, sede donde se recontaban los votos. La zona, donde se encuentra también el cuartel general electoral de Musaví, está a estas horas cercada por Policías y por grupos de milicianos "Basij", que patrullan en moto con actitud intimidatoria.

Desalojo con violencia

Ya en la noche, tras el anuncio de Musaví, fuerzas de seguridad y efectivos antidisturbios desalojaron con violencia a centenares de personas que se concentraban en torno a la sede de Musaví, según relataron a Efe testigos. A primera hora de la mañana, nuevos enfrentamientos entre la Policía y seguidores del ex primer ministro se repitieron en algunos puntos de Teherán. La aplastante victoria ha sorprendido a miles de iraníes, atónitos ante la contundencia de unos resultados que muchos pronosticaban que se dilucidarían en segunda ronda.

Es el presidente de todos los iraníes. Los otros candidatos deben respetar el deseo del pueblo, respetar las reglas democráticas

La jornada del viernes se caracterizó por la afluencia masiva de ciudadanos a las urnas, las denuncias de la oposición y algunos actos de violencia, como el ataque con bombas de humo de un grupo de "Basij" a una sede pro Musaví. Según el ministerio de Interior, la participación rondaría la cifra récord del 75 por ciento.

La campaña de Musaví denunció ausencia de papeletas en muchos de los colegios electorales, impedimentos para que los observadores realizaran su trabajo de vigilancia del proceso y olvidos a la hora de sellar las papeletas a los que ya habían votado. Una vez escrutados los votos, los resultados deben ser ratificados por el poderoso Consejo de Guardianes, máxima autoridad en el proceso electoral. Doce horas después, la campaña del presidente iraní rompió su silencio y proclamó la victoria del mandatario.

Mojtaba Samareh Hachemi, jefe de campaña de Ahmadineyad, aseguró a la agencia de noticias Fars que las cifras reveladas hasta la fecha por el ministerio de Interior "no generan ninguna duda". Samareh Hachemi calificó de propaganda y de acto de irresponsabilidad la decisión de Musaví de reclamar la victoria, y afirmó que la derrota es el episodio final de tres meses de irrealidad.

Ahmadineyad "es el presidente de todos los iraníes. Los otros candidatos deben respetar el deseo del pueblo, respetar las reglas democráticas y ayudar a crear una atmósfera sana que elimine las tensiones", afirmó. "La diferencia de millones de votos demuestra quienes son los que han mentido", afirmó.

El líder supremo iraní respalda al vencedor

El líder supremo de la República islámica, el ayatolá Ali Jameneí, ha respaldado la victoria de Ahmadineyad en las elecciones presidenciales e instado a los demás candidatos a aceptar los resultados. En un mensaje transmitido por televisión, Jameneí dijo que Ahmadineyad había conseguido 24 millones de votos y que los resultados demuestran al apoyo del pueblo al régimen.