> Entrevista a Salvador Sobral: "Tuve mi fase con los Backstreet Boys"

Salvador Sobral: "Tuve mi fase con los Backstreet Boys"

  • El cantante y compositor portugués acaba de publicar el disco 'bpm' y dará varios conciertos este verano en España.
Salvador Sobral posa para '20minutos'.
Salvador Sobral posa para '20minutos' durante la entrevista.
JORGE PARÍS

Ganas de hacer cosas, un calcetín de cada color y una entrevista que termina tarareando el himno del Athletic de Bilbao. A Salvador Sobral le gusta ser espontáneo, como la música que despliega en bpm (Warner), su último disco, que bebe del jazz y envuelve lentamente al que escucha. Su corazón, que le fue trasplantado después de participar en Eurovisión en 2017, está "muy bien".

Es inclasificable, pero bpm tiene una atmósfera concreta, ¿no cree? Ese era el objetivo, tener una línea común, una identidad coherente y una camada (capa) sonora permanente. Qué bueno que sentiste eso. En los otros discos tenía cosas muy distintas pero que no iban juntas. Si hay una sensación de homogeneidad, es bueno.

En esta ocasión, ha escrito usted las canciones. Y son largas... La gente quiere hacer canciones cortas para captar la atención del oyente, pero como nosotros nunca hacemos música pensando en quién va a escucharla... Hacemos música que sale de nuestra alma, no pensamos 'no va a sonar en la radio porque dura 5 minutos'. No tenemos esas barreras.

¿De qué le resulta más difícil escribir? Escribir me resulta siempre difícil. Yo existo para cantar y escribir fue solo un desafío que me eché encima porque quería estar incómodo. Es algo que busco, y en el arte más, porque creo que es de la incomodidad de donde surge la creatividad. Me siento con un cuadernito, un diccionario de rimas, uno de sinónimos, otro de expresiones idiomáticas... y así es como escribo, una cosa muy racional, cero poética y romántica.

¿Se fuerza a hacerlo? Completamente. Nunca he escrito una canción atingido (alcanzado) por un rayo de inspiración divina. 

salvador sobral

  • Lisboa, 1989. Ha vivido en EE UU y también en Mallorca y Barcelona; habla castellano con fluidez. Ganó Eurovisión en 2017 con 'Amar pelos dois', escrita por su hermana Luísa. Está casado con la actriz Jenna Thiam ('The Revenants'). Tiene varias bandas, entre ellas Alma nuestra. Este verano actuará en Barcelona (Jardins del Palau Reial de Pedralbes), Madrid (Veranos de la Villa) y Málaga (Teatro Cervantes).

¿Qué le permite el jazz? Lo que más me hace sentir identificado con el jazz es su filosofía, que es de libertad y comunicación. Y esa es mi filosofía en la vida: me encantan la interacción y la espontaneidad del momento. Este disco está hecho por cinco músicos que vienen del jazz, que tienen curiosidad por otras músicas y que están interesados en tener una nueva identidad sonora y en descubrir un nuevo color. También queríamos suscitar la curiosidad del público.

En Medo de estimação dice: "Un día seré libre". ¿Es un anhelo? Medo de estimação es como un miedo que siempre está contigo. Es una canción que escribí sobre el miedo a morir, que siento por razones obvias, pero lo siento mucho más ahora que tengo salud que cuando estaba muriéndome. Porque ahora me encanta estar vivo. Mi médica me dice: "El peor hipocondríaco es el enfermo, porque tiene legitimidad". Es un miedo que viene de repente, sin avisar. Aunque yo no quería que fuera una canción muy deprimente: le dije a Leo (Aldrey, su productor) 'vamos a hacer una canción, un poema, sobre el miedo a morir, pero con dignidad y con actitud groovie". Y la hicimos. No es nada muy existencialista ni elocuente, es lo que me salió.

¿Cómo está su corazón? Estoy muy bien. Juego al fútbol dos veces por semana, es un milagro cada vez que pongo los pies en la cancha. A veces nos frustramos porque estamos perdiendo y yo digo 'no, yo estoy ganando por mil, porque estoy jugando'. Es un milagro de la ciencia, o del destino, no sé... o de Dios, no sé en quién crees, pero estoy muy agradecido de poder estar tan bien de salud.

Después de superar una operación así, ¿uno piensa que la vida es corta o muy larga? Creo que después hay un carpe diem asociado a vivir intensamente. Pero hablando con mi psicólogo me di cuenta de que yo siempre fui así, desde niño. Sí me doy cuenta de que hay cosas mundanas con las cuales no me debería preocupar, como el tráfico, pero te digo que pasan dos años de la operación y ya te estás enfadando otra vez con él. Te adaptas a la salud como te adaptas a la enfermedad. Igualmente, estoy agradecido y eso hace que aproveche más la vida. Y se me hace corta, porque tengo muchísimas cosas que hacer.

Salvador Sobral posa para '20minutos'.
El portugués grabó el disco en el País Vasco francés.
JORGE PARÍS

"Creo en la música para crear puentes", canta. ¿Qué haría sin la música? ¿Qué haríamos? No sé... Creo que no sobreviviríamos. Yo no sé qué haría, tendría que ser traductor, del sueco al portugués o del español al portugués, pero no iba a ser feliz.

Su hermana y su mujer han hecho sendas letras para el disco. ¿Qué significan para usted? Son dos pilares de mi vida; de formas muy distintas, obviamente. Mi hermana (Luisa) ha sido siempre parte de mi vida y de mi carrera. Me ha dado los mejores consejos, es muy sensata y siempre tiene razón. Y Jenna (Thiam) siempre está presente. Tengo una admiración enorme por ella, algo que siento que es esencial en una relación. No solo la admiro por su oficio de actriz: es la persona más sensible al arte que conozco y muy inteligente. Pero está muy loca, como yo; creo que somos los dos muy intensos.

Grabó el disco en el País Vasco francés en plena pandemia. ¿Se sentía en una burbuja? Sí, en una burbuja de creación. A la hora de hacer música, todo lo que vivimos ahí, fuera del estudio de grabación, ha sido importante después. Estuvimos seis días juntos, comíamos juntos, dábamos paseos por el bosque y tuvimos un montón de conversaciones, desde las más mundanas y casi ordinarias hasta las más existenciales y filosóficas. Y encima no había estímulos exteriores. Estábamos enfocados en hacer un disco bonito, había una sensación enorme de fraternidad, que es muy productiva.

¿Ha encontrado un remedio para su insomnio? ¿Sabes que no he tenido últimamente? Después de entregar el máster del disco, el día que salió Sangue do meu sangue (primer single), tuve un ataque de llanto, de alivio. Porque todo fue muy intenso, las mezclas fueron difíciles, la composición fue una tortura... Y fue como 'ya está'. Me acuerdo de que ese día estaba aquí en Madrid, y desde entonces no he tenido insomnio.

Está aprendiendo sueco y hasta ha cantado en euskera. Y en chino y en islandés... Yo aprendo con los sonidos, tengo mi alfabeto en una hojita, me pongo al piano y leo. 

"Cuando empecé a tener autonomía descubrí a Ray Charles y Stevie Wonder. Los imitaba. ¡Tengo vídeos!"

Las canciones de su vida, ¿las encontró solo o con ayuda? Crecí escuchando a Beatles, Bob Dylan, Simon y Garfunkel, etc. -mi padre era muy de esa música- y mucha música portuguesa. Después, cuando empecé a tener alguna autonomía, descubrí a Ray Charles y Stevie Wonder. Solo escuchaba eso, los imitaba, me ponía en una mesa con mis gafas de sol pretendiendo que cantaba y tocaba. ¡Tengo vídeos! Y después fui descubriendo a Backstreet Boys –tuve mi fase-, las Spice Girls... Hay mucha música que me muestra gente y otra que descubro solo, aunque a veces se me olvidan las cosas, no tengo muy buena memoria. A veces, la música también es el contexto y el entorno.

¿Cuál fue el primer disco que tuvo? El de Backstreet Boys, se lo compré a mi hermana. Y cuando empecé a entender más sobre la vida y la música, compré Songs in the Key of Life, de Stevie Wonder, de los mejores discos de siempre.

Da muchos conciertos en España. ¿Cómo es el público aquí? En este país es imposible generalizar nada, ni la comida, ni la gente, ni la forma en la que esta escucha la música. Por eso me encanta, porque son muchos países. Tú conoces a alguien en Madrid y la segunda pregunta es '¿de dónde eres?'. Para mí es fascinante.

La crítica suele decir que usted emociona. ¿Qué le emociona a usted? La verdad y la honestidad. En el arte es lo que más me gusta. La deconstrucción: ahora estoy leyendo a un autor brasileño que dice en su novela 'querido lector, perdón, he perdido mucho tiempo en este capítulo hablando de este personaje que, en verdad, no interesa'. Me encanta. O las pelis de Nanni Moretti, breaking de fourth wall (romper la cuarta pared). Cuando algo es genuino, es lo que más me toca.

El cantante portugués Salvador Sobral.
Asegura que nunca ha visto Eurovisión. "Ni cuando estuve".
JORGE PARÍS

Dice que Eurovisión le persigue. El disco ha coincidido con el festival. ¡Nadie lo pensó! Pero eso tiene sus cosas buenas también, porque hay mucha más atención en los ganadores anteriores. 

¿Le parece algo pasado de moda? No sé, es que no lo he visto en mi vida; y cuando estuve, tampoco. Estaba tumbado todo el tiempo en mi camerino para poder hacer pis, porque tenía retención de líquidos, y solo me levantaba para ir a cantar. Y al año siguiente, que ya había sido la operación, lo que quería era conocer a Caetano Veloso. No puedo criticarlo, no sé lo que pasa ahí, pero no es música que yo vaya a escuchar. Menos a esta chica francesa (Barbara Pravi), que es mi vecina es París. El mundo es un pañuelo.

¿De verdad? Un día ella estaba en la peluquería y le contaba a la peluquera que iba a representar Francia en Eurovisión, ¡y al lado estaba mi suegra! Dijo 'me inspira mucho un chico portugués que ganó, porque hizo una canción buena y verdadera que me emocionó. Y mi suegra: "Está casado con mi hija". Al final, le paso mi número y estuvimos hablando. Es supersimpática y real, intensa. Y los representantes de Portugal son mis amigos, conozco bien a la banda.

Es un apasionado del bacalao, ¿dónde ha comido el mejor? Cuando fuimos al estudio en Francia había un cocinero. Y todo eran tan rico que le dijimos un día 'tenemos un desafío para ti, ¿eres capaz de hacer un bacalao para los portugueses?'. Dijo 'ok, mañana'. Y el tipo trajo bacalao fresco, que es una cosa que en Portugal no se come. Había allí gente que nunca lo había comido, decían '¡sabe a pescado!' Solo le echó un poquito de pimentón y estaba riquísimo. Pero el bacalao más rico es el de mi madre: bacalhau verde, que hace con una costra de cilantro con broa, un tipo de pan. Lo hizo en mi boda.

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