El dictamen sobre la continuidad de la central de Garoña se aplaza a este viernes

La central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos.
La central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos.
20MINUTOS.ES

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) iba a emitir este miércoles su opinión sobre la petición de prórroga para la licencia de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), la más antigua de cuantas están activas en España. La decisión no llegó el miércoles y la reunión mantenida este jueves tampoco concluyó con una decisión tomada, por lo que finalmente será este viernes, plazo límite fijado, cuando se conozca.

Con la de este viernes, serán seis las reuniones que el CSN ha dedicado a evaluar el conjunto de análisis realizados hasta el momento, con el objetivo de remitir su informe al Ministerio de Industria conforme a los plazos establecidos legalmente, con fecha límite del 5 de junio.

La decisión final está en manos del Gobierno, que será quien la adopte en el Consejo de Ministros. Si el informe del CSN apuesta por el cierre, habrá cierre. Pero si, como se prevé, opta por un dictamen favorable a la prórroga de la licencia, el Gobierno tiene la última palabra para ordenar la clausura definitiva.

Es decir, que el informe del CSN, un órgano que está compuesto por dos miembros designados por el PSOE, otros dos por el PP y uno por CiU, es vinculante sólo si es negativo.

El informe del CSN, que tiene un carácter meramente técnico, no es sencillo. Para tomar una decisión han tenido que analizar un gran volumen de documentación correspondiente a la gestión del envejecimiento y su capacidad de operar a largo plazo.

Nuclenor, empresa propietaria de la planta, participada a partes iguales por Iberdrola y Endesa, ha invertido mucho, hasta 14 millones por ejercicio en los últimos años, para actualizar sus instalaciones. Además, se ha sometido a varios estudios independientes con la intención de obtener un fallo favorable del CSN y del Gobierno a que opere 10 años más.

Inaugurada en 1971

En la balanza negativa está el cumplimiento del plazo de vida útil de una central inaugurada en el año 1971 y que, por tanto, pertenece a la primera generación de estas instalaciones, cuya construcción no se adecúa a los parámetros de seguridad actuales.

Su mayor deficiencia es el agrietamiento que desde el año 1981 se viene detectando en la vasija del reactor, que padece un problema de corrosión bajo tensión.

El precedente de Zorita

El 30 de abril de 2006 se detuvo la actividad en la central nuclear José Cabrera, situada en Almonacid de Zorita (Guadalajara). Esta central, la primera que empezó a funcionar en España, había pedido en 1999 una prórroga para seguir operando hasta 2008. Inicialmente se le concedió la licencia hasta 2002, aunque luego se amplió tres años y medio más, hasta 2006. Es el único precedente de cierre y no sería de extrañar que, ahora, con el expediente de Garoña, que ha pedido una prórroga para 10 años más, pasase algo similar.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento