Paco Tous
Paco Tous. Jorge París

El humor hay que tomárselo muy en serio. Lo dice un hombre que una vez por semana hace reír a tres millones de espectadores y otras seis, a las más de 400 que caben en el Teatro Lara de Madrid.

A él podría haberle dedicado Encarnita Polo esa canción que se ha vuelto a poner de moda, porque Paco Tous es Paco en Los hombres de Paco. Y hasta final de mes, también Mosta en Maná Maná (El regreso), la comedia de 1996 sobre la miseria que su compañía, Los Ulen, ha recuperado para la ocasión... económica.

¿Cómo fue retomar la obra?
Creíamos que iba a ser más fácil. Pero con 13 años más la vida huele, sabe, duele de otra forma. Nosotros hemos retomado este espectáculo, pero no es una operación de marketing lo de esta crisis, o sea, que no es culpa nuestra (risas).

No es 'marketing'. Lo de esta crisis no es culpa nuestra

¿Han tenido que hacer muchos cambios?
Hay frases con las que hace 13 años el público se reía más, y ahora se quedan un poquito más cuajaos. La mejor crítica que nos han hecho es que el público sale diciendo "Dios, ¿de qué me estoy riendo?".

¿Qué le da el teatro para que siga en él aunque no resulte tan rentable?
Solamente me cabrea que en teatro se cobre menos. Por mi compañía doy todo, pero como actor de teatro o como actor de televisión, lo mismo. Me cabrea que compañeros digan que la televisión es un medio menor, para ganar dinero. ¡Pues hazlo bien en televisión, no te excuses!

¿El público reacciona de distinta manera según la región?
Sí. Como andaluces, por el habla, teníamos prevención en Euskadi o en Galicia, y es donde mejor se nos ha entendido. Que haya poco público no me echa atrás. Y cuando hablamos de televisión, "aquí lo que prima es el share y la audiencia", me cabrea mucho, porque no se respeta al espectador. Hay productos que los aguantan poco; si tienes un millón de espectadores fieles, tienes que ser responsable.

¿Ser andaluz condiciona el tipo de humor que hace?
Creo que es mentira, que no tenemos la tecla de la gracia. Yo no me siento orgulloso de ser andaluz, yo tengo la suerte de ser andaluz.

Cuesta imaginarle enfadado...
Me cuesta enfadarme. Creo que el corazón es bueno y en la gente. Pero ante la injusticia sería capaz de cualquier cosa.

¿Ante qué tipo de injusticia?
No podría hacer el papel de un pederasta o un violador. El derecho de la juventud me pesa porque tengo hijos jóvenes. El abuso de poder. La sinrazón. Soy capaz de coger por el cuello a alguien que insulte a una mujer. Me cabreo, y mucho.

No podría hacer
el papel de un pederasta o un violador

Sólo por cosas importantes.
Exactamente. Los prontos de una manifestación, una huelga... tendríamos que aceptarlos, son humanos. ¿No van a estar cabreados ahora los parados? O los emigrantes magrebíes cruzando el Estrecho, que es una vergüenza. Esa gente, casi por derecho, podría venir con metralleta.

¿Cómo compagina el rodaje de la serie con el teatro?
La productora de la serie, Globomedia, me está ayudando mucho. Se lo tengo que agradecer. Y dicen que no se puede quejar uno por trabajar, pero son muchas horas. Me gustaría tener más tiempo para mí.

Los cuatro años que lleva en la serie no están mal.
Seguir teniendo secuencias con Juan Diego, con Adriana Ozores... Con mirarla a los ojos, sólo eso, la mitad de la secuencia la tienes hecha.

¿La echan mucho de menos?
Mucho. Como mujer, como actriz, como persona... Y su humildad, la entrega, la solidaridad y el compañerismo. Me faltan adjetivos; en el sentido más honesto, la amo.

¿Cómo no van a estar cabreados ahora los parados?

Se dice que hay buen ambiente en la serie.
Profesional. Michelle Jenner lo dice. Es una chavala con la cabeza bien amueblá. Hay cariño, hay amistad.

¿Y con Maite Sandoval y Pepe Quero, los otros dos Ulen?
Son hermanos, parte de mi vida. Ahí sí va más allá de la profesionalidad. Hemos compartido todo, hasta los pan con foie gras, las ollas de lentejas...

¿Y cuando se acaba la función, a diario?
Hay veces que ni nos hablamos. Que la gente no idealice tanto la vida del artista; entre otras cosas, porque no somos artistas, somos intérpretes. No estoy loco, no soy un genio.

¿Qué genios reconoce?
Llevo la pegatina de Camarón en el coche.

A usted le para mucha gente.
La fama me da igual, en algunos momentos me ha molestado. Me gusta el éxito. ¿Y sabes cuál es mi mayor éxito? Tener una compañía con 22 años y trabajar con Juan Diego y Adriana Ozores en una serie.

¿Los premios le interesan?
Claro que sí. Tenemos que tener cuidado con echarnos tierra en el tejado. Penélope Cruz se merece el Oscar, ya está bien. Cuando se habló mal de ella yo no me lo podía creer. Yo lo celebré, lo disfruté. Y con Bardem. Me encantaría hacer una película y decirle tres frases a Bardem a los ojos. Y a Penélope Cruz, darle un beso en los mofletes, te lo juro.

Penélope Cruz se merece el Oscar.
Ya está bien

¿En la misma película?
También (risas). Claro que sí. Porque se lo merecen, hostia.

¿Y de los premios que ha recibido usted?
Estuve nominado por la Unión de Actores a Mejor Actor. Javier Cámara me pilló un día y me dijo: "Tío, me encanta tu trabajo"; y yo: "¿Eh?" (abre la boca). Soy nuevo en esto, es mi primera serie nacional, y que Javier Cámara me diga eso, ¡qué gusto! Que los profesionales te feliciten me encanta.

¿Sigue la crítica?
Sí, después recorto lo que no me gusta, y ya está (risas). Aunque me gusta más cuando el público sale de la sala y me lo agradece personalmente, es más placentero. Pero que alguien te diga las verdades a la cara también me parece justo y necesario.


"¿Qué hago, suelto al niño?"

La fama tiene sus cosas buenas. "Te tienes que situar -advierte Tous-. La playa de la Puntilla, Puerto de Santa María. Yo estaba con mi hijo de dos años bañándome, jugando con él, con el agua por aquí [se señala a la altura del pecho]. Y me viene una mujer con un papel y un boli: '¿Me firmas un autógrafo?'. 'Señora, ¿qué hago, suelto al niño y que se me ahogue o qué?'. 'Hijo mío, yo te lo cojo'. 'No, usted no...'. Le firmé al final el autógrafo. Pero, vamos, eso es Cádiz, y en Cádiz hay que morir. Fue así, tal y como te lo cuento". Pero hay también cosas "muy desagradables". ¿Se puede contar alguna? "Claro que sí. Las fotos -dice, refiriéndose a los paparazzi-. Como es la primera serie nacional que hago, no llego a entenderlo".


BIO. Criado en el Puerto de Santa María, Paco Tous cumplió 45 años el pasado 1 de mayo. Con su compañía teatral, Los Ulen, lleva casi media vida, 22 años, desde que se fundó. En cine ha participado en Alatriste y Solas, entre otros títulos. Tiene dos hijos.