Mensaje en una botella
El mensaje escrito por prisioneros del campo de concentración de Auschwitz. REUTERS
Los mensajes en una botella no son exclusivos del terreno literario o cinematográfico. Unos obreros realizaban reformas cerca del campo de concentración nazi de Auschwitz, en el sur de Polonia, cuando encontraron una botella con un mensaje escrito por siete prisioneros.


Los trabajadores demolían un muro del sótano de una escuela cuando se toparon con la botella

En el mensaje, escrito a lápiz en septiembre de 1944, figuran las identidades, los números de campo y el lugar de nacimiento de los reclusos. Seis de ellos eran de nacionalidad polaca y uno era francés y al menos dos de ellos sobrevivieron al campo nazi, según ha asegurado un funcionario del Museo de Auschwitz.

Según fuentes de dicho museo, el texto fue escrito sobre "un pedazo de un saco de cemento" e introducido en el interior de una botella que, a su vez, fue enterrada en el interior de un muro de hormigón. Parece ser que su intención con esta nota era dejar algún rastro de su existencia.

"Los trabajadores demolían un muro del sótano de una escuela cercana a lo que hoy se conserva del campo de concentración, cuando se toparon con la botella", explicaron desde la dirección del museo de Auschwitz.

Este colegio donde se produjo el hallazgo está en un solar que formó parte de las instalaciones del campo hace más de 65 años, un centro de muerte donde se estima que perdieron la vida más de un millón de personas, la gran mayoría de ellas judíos.

Desde el Museo de Auschwitz confirmaron que la botella y su mensaje se expondrán en el centro de visitantes como parte del legado de Auschwitz, el campo de concentración más letal de entre los que puso en marcha la máquina de muerte de Hitler.