'Darse un tiempo (y otras mentiras)': el amor no es eso que nos han contado

  • El director Dani de la Orden escribe su primera novela y ha estrenado recientemente en cines 'Loco por ella'.
Dani de la Orden posa con su libro.
Dani de la Orden posa con su libro.
MATIAS URIS

Chico conoce chica, se gustan, su relación avanza... No, volvamos a empezar: chico y chica, novios desde hace casi cuatro años, rompen inesperada y torpemente mientras ven juntos Love Actually en el sofá. Mucho mejor. Él, David, trabaja en un videoclub que sobrevive en Barcelona y es un guionista frustrado, un friki del celuloide. Y aunque algunas pistas lleven a Alta fidelidad, Dani de la Orden, autor de Darse un tiempo (y otras mentiras), asegura que su protagonista tiene mucho más de él que de John Cusack. Pero reconoce que su novela "bebe" de la de Hornby.

El director (32), que ha estrenado recientemente en cines Loco por ella, debuta en la literatura con lo que mejor sabe hacer: una comedia romántica. Y sobre este género y las relaciones reflexiona una y otra vez, incluso llegando a cuestionar los cimientos de los relatos más apasionados de la gran pantalla. "Creo que no está de más decir ‘vale, entendamos que es una obra maestra, pero, ¿en qué falla Notting Hill? ¿Y Pretty Woman?’", explica al otro lado del teléfono. El revisionismo, eso sí, hay que hacerlo "mientras no perdamos el contexto y entendamos que los tiempos evolucionan y cambian". Sin mirar, añade, "por encima del hombro".

Al contrario que su personaje, que después se acaba dando cuenta –cuando ve que ella, Sara, no va a volver– de que la épica con trompetas de una ruptura, una reconciliación o un beso suele estar "en nuestra cabeza", que no es real, De la Orden no cree que haya "un determinismo de la humanidad por ver muchas comedias románticas". Es decir: no nos influyen tanto. De hecho, les atribuye hasta "un punto de estudio sociológico", ya que muchas tocan temas laterales al amor, como el poder de las grandes corporaciones (Tienes un e-mail), la salud mental (El lado bueno de las cosas), etc.

dani de la orden

  • Barcelona, 1989. A los 11 años ya hacía cortos con su abuela. Estudió Cine en la ESCAC. Ha dirigido, hasta ahora, nueve capítulos de la serie 'Élite' y videoclips para Bisbal o Leiva. Entre sus largometrajes más conocidos, 'El pregón', 'El mejor verano de mi vida' o 'Hasta que la boda nos separe'. "Todas las pelis llevan moraleja", dice.

Responsable de títulos como Barcelona, noche de verano o Hasta que la boda nos separe, afirma no saber en realidad tanto sobre él género –"No me considero un gran cinéfilo"–, pero sí apunta a que las modernas, incluyendo, por ejemplo, las de Nora Ephron (Cuando Harry encontró a Sally, Algo para recordar) o Woody Allen, no dependen tanto "de un conflicto externo" para ser y estar; cuestionan las emociones, "no hay un amor puro de ‘me gustas porque sí’", como quizá en aquellas blancas, inmaculadas, de Doris Day o Katharine Hepburn.

En todo caso, explica el director, "casi todas las comedias románticas se mueven en el terreno de las emociones muy básicas", por eso gustan más siempre al público que a la crítica. Por eso, seguramente, reciban menos premios en las galas. ¿Se atrevería con una de acción? "Estoy más que atrevido, deseándola y ansioso. Es uno de mis géneros favoritos", asevera, y confiesa que "una vez al año" ve Armageddon, como si fuera algo "casi religioso". También menciona Indiana Jones o Transformers de refilón, aunque enseguida se acuerda de los chistes "llenos de sutileza" de las películas de Ben Stiller y de Resacón en Las Vegas.

Escribir un libro, asegura el cineasta, ha sido una tarea "solitaria", aunque le ha resultado "bonito" lo de enfrentarse solo una historia; normalmente, en los rodajes, está rodeado de mucha gente. Admite ser un "inseguro", de hecho, vuelve a su yo de la infancia, el que hacía cortos con su abuela, para recordar que "a lo mejor, inconscientemente" ya entonces pensó que dirigir en el futuro no le haría depender de sí mismo. "Porque si dependiera de mí mismo...". Todos son puntos suspensivos en la entrevista.

De la Orden ha trabajado con la quintaesencia de los actores cómicos españoles, a saber, Miren Ibarguren, Paco León, Belén Cuesta, Berto Romero, Miki Esparbé, etc. Y de todos habla bien. El último al que echa flores, por cierto, es Luis Zahera, un esquizofrénico paranoide en Loco por ella. Pero también ha generado adrenalina dirigiendo algunos capítulos de la exitosa serie Élite (Netflix): "Te permite pasar por tantos abanicos emocionales y situaciones que yo me siento muy libre".

Su gran proyecto está por llegar, pero no será una obra concreta, sino "encontrar el equilibrio" entre sus películas y su vida personal. Mientras tanto, seguirá hablando, a quien quiera oír, de Beatutiful Girls, Clerks o Con faldas y a lo loco. Y de Love Actually; que, por cierto, David logró ver otra vez.

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