Faltan tres meses para el verano, pero los montes gallegos reviven estos días la pesadilla de la ola de incendios de la campaña de 2006. La ola de calor que acompaña estos días la entrada de la primavera se salda en la comunidad con nueve incendios al día en lo que va de mes. En apenas 23 días, según datos de la Xunta, más de 200 fuegos -la mayoría en el sur de Galicia- han calcinado ya 1.500 hectáreas de superficie forestal, la mitad de terreno que ha ardido desde que arrancó el año.

Por si las altas temperaturas registradas estos días fueron aliados menores, la mano del hombre también tiene su papel, la mayoría de las veces por negligencias. Según el director xeral de Montes en funciones, Alberte Blanco, los incendios están motivados por quemas descontroladas de rastrojos, que la propia Xunta prohibió la pasada semana ante la ola de calor. La ausencia de lluvia y el viento del nordés hacen el resto del trabajo y «entorpecen el control de los fuegos», según el Ejecutivo autonómico.

Ourense está siendo la provincia gallega más castigada con seis incendios activos, al cierre de esta edición, y dos controlados pero no extinguidos. Además, dos focos en las parroquias viguesas de Coruxo y Matamá arrasaron ayer 2.500 metros cuadrados de superficie forestal.

Denuncian que falta personal

Colectivos de agentes forestales y los propios trabajadores del servicio de extinción de incendios de la Xunta denunciaron ayer que «sólo la quinta parte de la plantilla está en activo» para afrontar la ola de incendios.

Unos datos que contrastan con la realidad que transmite la Xunta: 15 medios aéreos y 230 brigadas -un tercio de las que patrullan en verano; el dispositivo «más potente de todo el Estado».

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE A CORUÑA