Intercambia tu casa en tiempos de crisis

  • El trueque de viviendas se ha convertido en una opción en auge para viajar dentro y fuera de España en plena crisis.
  • Múltiples portales de Internet han surgido para facilitar el intercambio de casas entre sus usuarios.
  • La principal norma es dejar las cosas tal y como estaban al principio.
El trueque de viviendas se ha convertido en una alternativa para viajar lejos por poco dinero.
El trueque de viviendas se ha convertido en una alternativa para viajar lejos por poco dinero.
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El intercambio de viviendas se ha convertido en una opción en auge en España. Existe una resistencia general a que la crisis económica termine también con las vacaciones y muchos optan por este sistema para viajar a cualquier lugar del mundo con el ahorro que supone evitar alojarse en un hotel o comer siempre en restaurantes.

España, Italia, Turquía, Egipto, Senegal, China, Vietnam, Tailandia, Argentina, Perú, Estados Unidos y Canadá son algunos de los destinos que se ofrecen en los diversos portales de internet dedicados al trueque de casas, que han proliferado notablemente en los últimos tiempos.

Esta alternativa ofrece la posibilidad de alojarse en una villa paradisíaca en la isla mexicana de Cozumel o en un piso ubicado en pleno Manhattan siempre y cuando el interesado esté dispuesto a intercambiar su vivienda, que no tiene por qué ser el domicilio habitual y puede tratarse de una segunda residencia.

La gente tiene miedo de que le pinten las paredes o de que le roben las cosas. Esto afortunadamente no pasa
El procedimiento suele ser similar en todas las
páginas web, algunas de las cuales son
gratuitas, mientras que otras exigen una tasa de suscripción anual, que puede oscilar entre los 45 y los 150 euros aproximadamente, para
publicar la información del usuario.

Posteriormente, los miembros del club entran en contacto para acordar las fechas del cambio y
dejar claras algunas cuestiones fundamentales como si se canjean también los coches, se aceptan animales o quién correrá con los gastos corrientes que se originen en los respectivos domicilios.

Una condición indispensable en este tipo de intercambios, que suelen ser simultáneos, es
dejar la casa tal y como está.
María Ángeles Sas, responsable en España de la organización
Intervac , pionera en este tipo de intercambios, asegura que
"la gente tiene miedo" de que le pinten las paredes o le roben las cosas, pero "esto afortunadamente no pasa". Los problemas, según comenta la experta, suelen producirse por
malentendidos derivados, por ejemplo, de la falta de conocimiento del idioma y las prisas.

"Esto puede hacer que no entiendas parte de un mensaje que te envían, no le des importancia porque ya no tienes tiempo y, sin embargo, indique que tienes que cortar el césped o alimentar al gato durante la estancia en la otra vivienda", ha comentado Sas. Salvo este tipo de incidencias,
el balance suele ser positivo.

Cuando apenas quedan tres semanas para las vacaciones de Semana Santa, el intercambio de viviendas se presenta como una alternativa para organizar un viaje 'low cost' con opción, sin embargo, a 'cruzar el charco'.
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