Hosteleros de Castellón anuncian en una cacerolada que pedirán judicialmente la apertura "inmediata" del sector

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Protesta de los hosteleros en la plaza Mayor
Protesta de los hosteleros en la plaza Mayor
EUROPA PRESS

Los hosteleros de Castellón han vuelto a salir este jueves a la calle para realizar una cacerolada como medida de protesta por las medidas impuestas por la Generalitat Valenciana para frenar el avance de la pandemia y han anunciado que este viernes presentarán un recurso judicial en el que solicitarán la apertura "inmediata" de toda la hostelería "porque los contagios están bajando y ya no cabe ninguna justificación para mantener el sector cerrado otros 15 días", según ha señalado a los medios Álvaro Amores, presidente de la Asociación Hostelera de Castellón (Ashocas), convocante de la protesta.

Así, más de un centenar de hosteleros se han manifestado en la plaza Mayor, frente al Ayuntamiento de Castelló, al grito de 'Queremos trabajar'. Antes de comenzar la protesta, han guardado un minuto de silencio por el fallecimiento de dos hosteleros, que -según ha indicado Amores- "se han quitado la vida estos días atrás porque no soportaban más esta situación".

El presidente de Ashocas ha señalado que la situación del sector es "desesperante", pues -según ha apuntado- no tienen dinero ni para comer. "Lo último que queremos es abrir los establecimientos el 16 de febrero porque no somos ningún grupo radical, simplemente somos gente desesperada que nos han dejado abandonados y desamparados, y tenemos que presionar de alguna manera para que se nos escuche y se nos ayude", ha dicho.

Amores ha señalado que el próximo 16 de febrero podrían abrir en la provincia de Castellón alrededor de 600 establecimientos y un total de 3.500 en toda la Comunitat Valenciana. Respecto a las sanciones que podría sufrir el sector por la apertura, ha indicado que no podrán pagarlas, "pues serán multas a empresas que están endeudadas, que deben a la Seguridad Social, impuestos y alquileres".

PLAN DE DESESCALADA

El representante de Ashocas ha solicitado un plan de desescalada gradual que permita al sector saber cómo y cuándo va a abrir, y ha lamentado que las ayudas directas no lleguen. Al respecto, ha apuntado que de las ayudas concedidas, como máximo, a cada hostelero le pueden corresponder 3.000 euros, cantidad que ha calificado de "irrisoria".

Amores ha leído un manifiesto en el que ha asegurado que el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, "siempre escoge el camino más fácil: "busco culpable, le señalo y cierro el sector", y se ha preguntado si cuando haya una cuarta ola volverán a pagarlo "los mismos de siempre".

El presidente de Ashocas ha asegurado que si se producen sanciones al sector por la apertura de establecimientos el 16 de febrero, se conseguirá "destruir más empleo y que más persianas se queden sin levantar cuando todo esto pase, más dramas familiares, más familias en la ruina y más destrucción del tejido empresarial".

MARCO AGRDECE EL SACRIFICIO DEL SECTOR

La alcaldesa de Castelló, Amparo Marco, ha valorado la protesta del sector, asegurando que comprende la preocupación del sector en una situación "tan compleja como la actual", pues "el cierre de negocios, aunque sea temporal, tiene efectos evidentes y hay que agrader el esfuerzo y el sacrifico que hacen todos los profesionales de este sector".

Marco ha subrayado en un comunicado que las restricciones establecidas por las autoridades sanitarias son "duras", pero "necesarias para frenar el avance de la pandemia", y ha recalcado que el Ayuntamiento "ha estado ahí desde el primer momento con los sectores más afectados, manteniendo reuniones para concer sus necesidades y activando planes y medidas de apoyo específico".

Así, se ha referido a las ayudas directas a pymes y autónomos de sectores afectados, con un total de 1,4 millones de euros en 2020, y las que se tiene previsto distribuir este año a través el Plan Resistir, "que suman 5,5 millones más para la ciudad de Castelló".

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