Arranca una campaña electoral catalana histórica: semitelemática y sin fecha de votación confirmada ni favorito claro

Un elector con las papeletas junto a la urna (Archivo)
Un elector con papeletas junto a una urna.
EUROPA PRESS - Archivo

Durante la medianoche de este jueves empezará oficialmente en Cataluña una campaña electoral para los comicios autonómicos nunca vista. La Covid-19 le confiere peculiaridad, pues no solo provoca que todavía no sea definitiva la fecha de las elecciones -fijada, por el momento, el 14 de febrero-, sino que además, anula los mítines multitudinarios y multiplica los actos telemáticos. Algunos partidos incluso han anunciado que funcionarán 100% 'online'.

La campaña será atípica, también, porque las encuestas electorales señalan que hay un alto porcentaje de votantes indecisos, y por el denominado 'efecto Illa'. El ya exministro de Sanidad, a quien la pandemia ha hecho popular, se presenta como candidato por el PSC, y según los sondeos, pone en peligro la mayoría independentista e incluso puede ganar.

A la espera de la confirmación de la cita con las urnas

La maquinaria de la campaña se pondrá en marcha esta noche pese a que no hay seguridad total de que se empleen recursos y esfuerzos en balde. Las dudas sobre si habrá o no un aplazamiento de las elecciones catalanas pueden alargarse hasta el día 8 de febrero. Y es que tras recibir el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) las alegaciones de la Generalitat a los recursos interpuestos contra el aplazamiento que esta aprobó, su respuesta fue que "resolverá el fondo de la demanda antes" de ese día.

Mientras tanto, mantiene provisionalmente el 14-F, al no levantar la suspensión cautelar del decreto del Govern que fijó los comicios el 30 de mayo en previsión de una evolución de la Covid-19 desfavorable. El tribunal conserva esa fecha con el objetivo de que haya tiempo para preparar la votación para entonces en el caso de que su resolución final lo haga necesario.

Una campaña marcada por la Covid-19

El coronavirus obligará a que los mítines sean pocos y de aforo reducido. Algunos partidos incluso han anunciado que su campaña será telemática en su totalidad, como el PSC, los comuns y Cs.

Por su parte, ERC, JxCat y la CUP sí celebrarán mítines presenciales, aunque ofrecerán la posibilidad de seguir sus actos de forma telemática para limitar la movilidad y han pedido a los ciudadanos que no se salten el confinamiento municipal para ir.

Lo han hecho después de que la consellera de la Presidencia, Meritxell Budó, informara el martes de que será posible salir de los municipios para ir a estos actos para garantizar el derecho a la participación, y de que el anuncio dejara a médicos, científicos y demás ciudadanos boquiabiertos e indignados, como así lo reflejaron las redes sociales.

Estos mítines serán prioritariamente "al aire libre", como así lo plantea el protocolo de seguridad establecido por el Govern frente a la pandemia, que también llama a evitar el contacto físico y respetar la distancia social. Asimismo, prohíbe tocarse, cantar y repartir folletos, globos o caramelos.

La campaña, por otro lado, estará acompañada de un incremento significativo del voto por correo como fórmula para reducir la movilidad el día de la votación. Las solicitudes de voto por correo ya alcanzaban este miércoles las 84.000, a 10 días de que el día 5 acabe el plazo para votar, y superaban el total de peticiones de los comicios de 2017, en los que solo se llegó a 46.050.

Además, la campaña estará marcada por las movilizaciones de miembros de las mesas electorales, que se han organizado a través de las redes sociales para enviar una carta al Síndic de Greuges y denunciar que se está vulnerando su derecho a la salud (podrán votar también los contagiados). Usan Twitter y Telegram, donde han creado un grupo que ya tiene más de un millar de seguidores.

El PSC se disputará la victoria con los partidos independentistas

La campaña se desarrollará con la previsión de que no hay un favorito claro. Los sondeos electorales muestran un elevadísimo porcentaje de indecisos, hasta de un 50,7 % según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

También apuntan que ERC y JxCat competirán por la victoria con el PSC. La encuesta del CIS señala que los socialistas, con Salvador Illa como candidato, ganarían las elecciones con el 23,9% de los votos y entre 30 y 35 escaños.

Los sondeos también muestran que hasta nueve candidaturas tienen opciones de obtener escaños en el Parlament. Los victoriosos 36 de Ciudadanos en 2017 pueden verse reducidos a menos de la mitad si Carlos Carrizosa no logra remontar el vuelo, en contraste con un Vox en crecimiento, cuyo cabeza de lista, el diputado en el Congreso Ignacio Garriga, aspira a entrar en la cámara catalana y conseguir grupo propio.

Jéssica Albiach debuta como cabeza de cartel de En Comú Podem, con unas expectativas al alza, al igual que la CUP -que presenta a la exalcaldesa de Badalona Dolors Sabater- y el PP de Alejandro Fernández y su número dos, la exdirigente de Cs Lorena Roldán.

La incógnita de la abstención

Si en 2017, cuando el "procés" alcanzó su punto de ebullición, la participación electoral tocó techo (79 %), algunos pronósticos vaticinan que el 14-F puede batir récords negativos.

Desde el independentismo se han lanzado advertencias de que si el TSJC no permite aplazar los comicios y el 14-F registra una alta abstención, el resultado tendrá un problema de "legitimidad".

Presos independentistas en campaña

El Departamento de Justicia del Govern ha dado el visto bueno al tercer grado de ocho de los nueve presos del 'procés', y estos podrán salir de prisión este viernes y participar en la campaña electoral, aunque la Fiscalía puede recurrir la decisión. La única excluida de esta medida es la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, pues aún no se ha resuelto su caso.

Acceden pues a la semilibertad los Jordis y los exconsellers Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Turull, Joaquim Forn, Josep Rull y Dolors Bassa.

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