Durante el día de ayer, los empleados y clientes del Banco Guipuzcoano de la calle Penáguila de Alicante se llevaron un buen susto.

Al parecer, un individuo irrumpió en el establecimiento a media mañana armado con un palo, que llevaba a la espalda, y les amenazó con la clásica frase de  "esto es un atraco".

Pero uno de los empleados no se lo pensó, y actuó de forma rápida y contundente. Le dio un fuerte puñetazo que dejó al caco tumbado en el suelo.

La Policía, que ya estaba en camino, solo tuvo que recoger al desafortunado ladrón y llevarle a la Comisaría.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE ALICANTE