La Fiscalía Anticorrupción investiga un supuesto fraude en las obras del Metro de Palma que podría ascender a 3,8 millones de euros.

La acción judicial se inicia después de que la Conselleria de Movilidad presentara ayer una denuncia por facturaciones supuestamente ficticias en la construcción del suburbano palmesano.

Al parecer, durante la pasada legislatura se facturaron 2,5 millones de euros por obras que no se ejecutaron y se abonaron sin ningún tipo de contrato 1,3 millones a una consultora de ingeniería encargada de controlar los trabajos de esta infraestructura.